La Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) llamó a la población a reforzar el cuidado de la piel durante la temporada de calor, al recordar que la exposición prolongada a las altas temperaturas y a la radiación ultravioleta puede provocar desde deshidratación y quemaduras solares hasta lesiones premalignas y cáncer de piel.
La dependencia destacó que la piel es el órgano más grande del cuerpo y constituye la primera barrera de protección frente a bacterias, sustancias químicas y cambios de temperatura. Además, produce melanina, un pigmento que ayuda a proteger las células de los daños ocasionados por los rayos ultravioleta (UV), aunque esta defensa natural resulta insuficiente cuando la exposición al sol es intensa o prolongada.
SESA señaló que mantener una piel sana contribuye al bienestar general y enfatizó la importancia de la prevención y la detección oportuna de enfermedades cutáneas. De acuerdo con datos difundidos por la dependencia, más de tres mil enfermedades de la piel afectan a más de mil 800 millones de personas en el mundo.
La exposición frecuente al sol puede provocar resequedad, envejecimiento prematuro, aparición de arrugas y manchas, principalmente en el rostro, cuello, escote, brazos y manos. Asimismo, durante el periodo vacacional aumenta el riesgo de sufrir quemaduras solares al permanecer por largos periodos en playas, balnearios y albercas.
Entre las principales recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud destacan mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición directa al sol entre las 9:00 y las 15:00 horas, utilizar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, aplicar protector solar con factor de protección 30 o 50 y reaplicarlo cada tres o cuatro horas, incluso en días nublados.
También recomendó complementar la protección con sombreros de ala ancha o sombrillas oscuras, así como vigilar cualquier cambio en el tamaño, color o forma de lunares y manchas, especialmente en las zonas más expuestas al sol y en las plantas de los pies.
Finalmente, la dependencia exhortó a proteger de manera especial a niñas, niños y adolescentes mediante el uso de protectores solares adecuados para su edad y ropa con protección contra los rayos UV, además de acudir de inmediato a una unidad médica ante la aparición de lesiones, manchas o cualquier alteración inusual en la piel para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.






