Miles de personas se manifestaron este sábado en Belfast para rechazar el racismo y condenar los disturbios antiinmigrantes registrados durante la semana, luego de un ataque con cuchillo por el que fue acusado formalmente un ciudadano sudanés.
La concentración, convocada por la organización Unite Against Racism frente al ayuntamiento de la capital de Irlanda del Norte, reunió a ciudadanos, activistas y representantes políticos que expresaron su rechazo a la violencia dirigida contra comunidades migrantes y minorías étnicas.
Los disturbios comenzaron el martes por la noche en zonas mayoritariamente unionistas, tras la difusión de un video relacionado con el ataque contra Stephen Ogilvy, ocurrido un día antes en Belfast. La violencia continuó el miércoles con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales.
Durante los incidentes, grupos de jóvenes encapuchados atacaron viviendas habitadas por personas pertenecientes a minorías étnicas, generando preocupación entre organizaciones civiles y autoridades locales.
En la manifestación del sábado, los asistentes portaron pancartas con mensajes como “Belfast se opone al racismo”, “Combatamos el racismo, construyamos la solidaridad” y “El odio es la única amenaza para nuestras calles”.
La alcaldesa de Belfast, Róis-Máire Donnelly, participó en el acto y aseguró que la ciudad no debe ser definida por los episodios de violencia. La funcionaria también reveló haber recibido amenazas de muerte en los últimos días.
Por su parte, Seamas de Faoite, representante del partido nacionalista SDLP, condenó tanto el ataque con cuchillo como los actos violentos posteriores.
El presunto responsable de la agresión, Hadi Alodid, de 30 años, fue acusado de intento de asesinato y compareció ante un juez el miércoles. Permanecerá bajo custodia hasta una nueva audiencia programada para el próximo 8 de julio.
La familia de la víctima informó que Stephen Ogilvy permanece en condición estable, aunque perdió un ojo como consecuencia del ataque.
Irlanda del Norte ha registrado manifestaciones antiinmigrantes en los últimos años, en línea con episodios similares ocurridos en otras regiones del Reino Unido.





