El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, devolvió para revisión los cambios propuestos al acuerdo que negocia con Irán, lo que extenderá al menos una semana más las conversaciones entre ambas partes, informaron fuentes oficiales estadounidenses.
De acuerdo con reportes difundidos por medios estadounidenses, Trump revisó el documento durante una reunión con sus asesores celebrada el viernes y solicitó modificaciones relacionadas principalmente con los compromisos nucleares de Irán y las garantías sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.
Las fuentes señalaron que los ajustes no representan cambios sustanciales en el contenido del acuerdo, sino que buscan fortalecer el lenguaje referente a las obligaciones que asumiría Teherán.
Asimismo, el mandatario estadounidense manifestó inquietudes sobre el posible alivio financiero que recibiría Irán como parte del entendimiento, al considerar que podría generar comparaciones con el acuerdo nuclear impulsado durante la administración de Barack Obama, al que Trump ha criticado en reiteradas ocasiones.
La nueva ronda de negociaciones ocurre una semana después de que el presidente estadounidense afirmara que el acuerdo estaba prácticamente concluido y que el fin de las hostilidades era inminente.
Aunque funcionarios de Washington han reportado avances importantes para alcanzar un pacto que permita reducir las tensiones regionales, reabrir plenamente el estrecho de Ormuz e iniciar conversaciones más amplias sobre el programa nuclear iraní, las discrepancias entre ambas partes continúan.
Uno de los principales puntos de desacuerdo gira en torno a las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán. Trump ha señalado que Estados Unidos busca confiscar y destruir ese material, mientras que las autoridades iraníes sostienen que las actuales negociaciones no contemplan discutir aspectos específicos de su programa nuclear.
Además, Irán mantiene su exigencia de que cualquier acuerdo incluya mecanismos de compensación o alivio económico, una condición que Washington asegura no ha sido acordada.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que ningún acuerdo será aprobado mientras no se garanticen plenamente los derechos e intereses de Teherán.
En Estados Unidos, algunos legisladores han manifestado dudas sobre la viabilidad de los compromisos planteados. El senador demócrata Chris Coons consideró que, aunque las condiciones propuestas parecen aceptables en teoría, persisten interrogantes sobre la capacidad real para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Mientras continúan las conversaciones diplomáticas, la Armada estadounidense mantiene operaciones de control marítimo en la región. El Comando Central de Estados Unidos informó que recientemente fue inmovilizada una embarcación que se dirigía hacia un puerto iraní tras presuntamente incumplir las restricciones impuestas por Washington.
Las negociaciones siguen abiertas y aún no existe una fecha definida para la firma de un acuerdo definitivo entre ambas naciones.






