Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia restauraron un vestigio de la arquitectura maya yokot’an, conocido como Estructura 5, luego de que sufriera daños tras el paso de la tormenta tropical Alberto en junio de 2024, en la Zona Arqueológica de Comalcalco.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que este tipo de trabajos especializados permiten preservar el patrimonio arqueológico nacional y fortalecer la memoria histórica de los pueblos originarios.
“Cada pieza restaurada nos acerca a la memoria de los pueblos que nos antecedieron, fortalece el derecho a la identidad y permite que más personas conozcan la riqueza cultural que forma parte de nuestra historia común”, expresó.
La escultura estucada presenta un relieve en forma espiral en su cara frontal y fue elaborada con mortero de concha de ostión y ladrillos irregulares. La pieza descansaba originalmente en el Templo V de la Gran Acrópolis de Comalcalco, un área actualmente cerrada al público.
Las responsables del proyecto de conservación y restauración, Sandra Lucía Pérez Arellano y Samantha García Dorado, informaron que los trabajos se realizaron entre agosto y diciembre de 2025 en un laboratorio instalado dentro de la propia zona arqueológica.
La pieza, de 66 centímetros de alto, 175 de largo y 45 de ancho, con un peso aproximado de media tonelada, sufrió daños severos debido a las lluvias provocadas por la tormenta, perdiendo estabilidad y fragmentándose en seis partes.
Además, el diagnóstico reveló disgregación de morteros, pérdida de material y afectaciones en los ladrillos característicos de la arquitectura de Comalcalco.
Como parte del proceso de restauración se realizó un registro fotográfico para identificar y ubicar cada fragmento. También se llevó a cabo una limpieza profunda para eliminar microorganismos y se consolidaron fracturas y fisuras presentes en la estructura.
Las restauradoras explicaron que la reconstrucción fue similar a armar un rompecabezas, debido a que varios fragmentos habían perdido su forma original.
Para devolver estabilidad a la estructura se emplearon materiales como sascab, cal, arena y arcilla, además de instalar un soporte metálico que permitirá conservar la pieza en mejores condiciones.
Actualmente, la Estructura 5 permanece resguardada en el Museo de Sitio de Comalcalco, donde podrá ser apreciada bajo condiciones controladas de temperatura y humedad.
De acuerdo con especialistas, el nombre original de la antigua ciudad maya habría sido Joy’ Chan, que en lengua yokot’an significa “cielo enrollado”. El asentamiento tuvo ocupación entre los años 200 a.C. y 1000 d.C., destacando como un importante centro portuario y comercial de la región maya.






