El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio luz verde a un plan para destituir al titular de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, el doctor Marty Makary, de acuerdo con un alto funcionario del Gobierno estadounidense.

Aunque la destitución aún no se ha formalizado, fuentes cercanas señalaron que Trump ha discutido en semanas recientes la posibilidad de remover a Makary debido a inconformidades por su desempeño, decisiones regulatorias y manejo de temas sensibles como el acceso a la píldora abortiva mifepristona.

La situación ocurre en medio de crecientes presiones de grupos conservadores y activistas antiaborto, quienes exigen mayores restricciones al medicamento utilizado para abortos farmacológicos, que actualmente representa cerca de dos tercios de los procedimientos realizados en el país.

Funcionarios de la Casa Blanca tenían previsto reunirse este viernes con organizaciones antiaborto que han criticado públicamente tanto a Makary como al propio Trump por no limitar el acceso a la mifepristona.

Además del tema del aborto, el titular de la FDA también enfrentó tensiones internas por decisiones relacionadas con cigarrillos electrónicos saborizados. Según reportes, Trump presionó directamente a Makary luego de que la agencia se opusiera inicialmente a permitir ciertos vapeadores con sabor a frutas, postura que posteriormente fue revertida.

La posible salida de Makary abriría otra vacante importante dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, encabezado por Robert F. Kennedy Jr..

Actualmente, el sistema de salud federal estadounidense también carece de titulares permanentes en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y en la oficina del director general de sanidad.

Makary, cirujano y autor, asumió el cargo en marzo pasado con la promesa de acelerar las aprobaciones de medicamentos, vacunas y dispositivos médicos. Sin embargo, su gestión generó críticas tanto de sectores conservadores como de la industria farmacéutica.

Empresas biotecnológicas cuestionaron cambios de criterio en procesos regulatorios y retrasos en aprobaciones, mientras grupos vinculados al movimiento “Make America Healthy Again” respaldaron algunas de sus medidas contra colorantes artificiales y alimentos ultraprocesados.

En contraste, críticos antivacunas lo acusaron de no retirar del mercado las vacunas contra el covid-19, mientras sectores provida exigieron acciones más agresivas contra el aborto farmacológico.

La incertidumbre sobre el futuro de Makary aumenta a pocos meses de las elecciones intermedias en Estados Unidos y en medio de divisiones internas dentro del equipo de Trump sobre la dirección de la política sanitaria federal.

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