La Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) exhortó a la población a reforzar las medidas preventivas para evitar picaduras de alacrán, debido a que durante la temporada de calor y lluvias aumenta el riesgo de estos accidentes, principalmente durante la noche y dentro o en los alrededores de las viviendas.

De acuerdo con la dependencia, hasta la semana epidemiológica 24 de este año se han registrado dos mil 464 casos de picadura de alacrán en la entidad, cifra que se mantiene dentro del comportamiento epidemiológico esperado.

El grupo de edad de 25 a 44 años concentra el mayor número de casos, con el 30.56 por ciento del total. Los municipios con la tasa de incidencia más alta son Querétaro, Corregidora y Huimilpan.

En comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se notificaron dos mil 978 casos, la incidencia presenta una disminución del 17.2 por ciento.

La SESA informó que los síntomas pueden aparecer desde los primeros minutos y hasta dos horas después de la picadura. La gravedad depende de factores como la especie y tamaño del alacrán, la cantidad de veneno inoculado, así como la edad, peso y estado de salud de la persona afectada.

En casos leves, los síntomas más comunes son dolor intenso, hormigueo, sensación de quemazón en la zona afectada e inquietud.

Cuando la intoxicación es moderada pueden presentarse dolor de cabeza, lagrimeo, enrojecimiento de los ojos, exceso de saliva y secreciones nasales, dificultad para tragar, boca seca, incremento de la frecuencia cardiaca, dificultad para respirar, dolor muscular y distensión abdominal.

En los casos graves pueden registrarse alteraciones de la presión arterial, convulsiones, dificultad para hablar, coloración azul alrededor de la boca, alteraciones del ritmo cardiaco, disminución del estado de alerta, falla orgánica múltiple, coma e incluso la muerte.

La dependencia recordó que una picadura de alacrán constituye una urgencia médica, por lo que recomendó acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana para recibir atención especializada, evitar la automedicación y no esperar a que los síntomas se agraven.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran colocar mosquiteros en puertas y ventanas, revisar y sacudir la ropa antes de usarla, reparar grietas en paredes, pisos y techos, mantener limpios patios y jardines, retirar basura, piedras, madera y otros objetos donde puedan refugiarse los alacranes, además de evitar caminar descalzo y utilizar guantes al realizar trabajos de riesgo.

Asimismo, recomendó mantener las camas separadas de las paredes, utilizar pabellones en camas y cunas, revisar puertas y ventanas, y proteger las viviendas construidas con materiales naturales para disminuir la presencia de estos arácnidos.

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