La de Hoy Querétaro

La crisis electoral en Honduras se intensificó luego de que la presidenta Xiomara Castro solicitara al Consejo Nacional Electoral (CNE) iniciar “de inmediato” un nuevo conteo voto por voto de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre, pese a que el organismo ya dio a conocer en diciembre los resultados oficiales.

La petición fue avalada el sábado durante una reunión del Consejo de Ministros, convocada por la mandataria, en la que participó como invitado el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, impulsor de la iniciativa legislativa para repetir el escrutinio total.

Un día antes, en una sesión extraordinaria del Parlamento realizada sin la presencia de más de 70 diputados de oposición —quienes denunciaron que se les impidió el ingreso—, una minoría integrada por legisladores propietarios y suplentes del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre) aprobó el decreto para un nuevo conteo voto por voto. La resolución fue sancionada por Castro y publicada de inmediato en el diario oficial La Gaceta.

La medida ha sido cuestionada por la oposición, juristas, analistas y la Organización de Estados Americanos (OEA), al considerar que el proceso es improcedente, ya que el CNE emitió una declaración oficial en la que proclamó como presidente electo al candidato del conservador Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, quien recibió respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El material electoral permanece resguardado en el centro logístico del CNE, ubicado en el Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), en Tegucigalpa, cuya seguridad fue reforzada por las Fuerzas Armadas, responsables legales del traslado y custodia de los insumos electorales.

Tras la reunión del gabinete, Redondo afirmó que el Congreso enviará una notificación formal al CNE para que inicie el nuevo conteo. Advirtió que, de no hacerlo, el Parlamento asumiría el escrutinio, amparándose en el artículo 205, numeral 7, de la Constitución. “Que se cuenten todos los votos de las 19 mil 167 juntas receptoras y que se respete la voluntad del pueblo hondureño”, subrayó.

Hasta el momento, los tres consejeros del CNE, representantes de los partidos Nacional, Liberal y Libre, no han emitido una postura pública. Por su parte, las Fuerzas Armadas han reiterado que respetarán la declaratoria del órgano electoral y garantizarán la transición del poder el 27 de enero, fecha en que concluye el mandato de Xiomara Castro.

La tensión aumentó luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos advirtiera sobre “severas consecuencias” ante cualquier intento de revertir los resultados electorales. En respuesta, Castro solicitó a Trump un diálogo directo y franco sobre el proceso electoral, señalando que sus pronunciamientos públicos a favor de Asfura influyeron negativamente en el desarrollo de los comicios y afectaron a la candidata oficialista Rixi Moncada.

El escenario mantiene en incertidumbre política a Honduras, mientras distintos actores nacionales e internacionales observan con preocupación el rumbo del proceso postelectoral.

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