El presidente de Israel, Isaac Herzog, afirmó que el antisemitismo en Australia es “aterrador y preocupante”, en el cierre de su visita de cuatro días al país.
Herzog viajó a Australia tras el tiroteo registrado en diciembre en Bondi Beach, Sídney, que dejó 15 personas fallecidas. La visita tuvo como propósito expresar solidaridad con la comunidad judía local.
Durante su estancia, se registraron manifestaciones en distintas ciudades. En Sídney, la policía utilizó gas pimienta durante enfrentamientos con manifestantes en el distrito financiero.
Antes de trasladarse a Melbourne, Herzog señaló que una “ola” de odio antijudío precedió a los hechos de Bondi. Indicó que, pese al contexto, existe una mayoría de australianos que promueve la convivencia pacífica y el respeto hacia la comunidad judía.
En Melbourne se convocaron nuevas protestas. Medios locales informaron sobre la aparición de grafitis contra el mandatario israelí en instalaciones universitarias.
La visita generó reacciones divididas dentro de la comunidad judía australiana, con expresiones tanto de respaldo como de rechazo.



