La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), alertó a la población de la vertiente del golfo de México y la región centro-oriente del país ante el pronóstico de lluvias intensas para este domingo 10 y lunes 11 de mayo.
El aviso se emitió luego de que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que para el domingo se esperan precipitaciones de hasta 75 milímetros en San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Además, para el lunes 11 de mayo se prevé un incremento en la intensidad de las lluvias, especialmente en el norte de Veracruz, Hidalgo y Puebla, donde podrían registrarse acumulaciones de hasta 250 milímetros.
El SMN advirtió que las precipitaciones podrían superar los niveles habituales en un corto periodo de tiempo, lo que incrementa el riesgo de saturación de suelos, encharcamientos urbanos, aumento repentino en niveles de ríos y reblandecimiento de terrenos en zonas serranas.
Ante este escenario, la CNPC pidió a la población limpiar azoteas y desazolvar coladeras para prevenir inundaciones en viviendas, además de mantener libres de obstáculos los cauces naturales, cunetas y bajadas pluviales.
También recomendó retirar objetos que puedan ser arrastrados por el viento o el agua y revisar instalaciones eléctricas expuestas a la humedad.
Entre las medidas preventivas, Protección Civil recordó la importancia de contar con una mochila de emergencia con documentos personales protegidos en bolsas plásticas, así como linterna, radio de pilas y botiquín de primeros auxilios.
La dependencia exhortó a quienes viven cerca de ríos o arroyos a vigilar constantemente el aumento en los niveles de agua y evitar transitar por zonas bajas o calles con pendientes pronunciadas durante las tormentas.
Asimismo, reiteró que no se debe cruzar corrientes de agua ni a pie ni en vehículo debido al riesgo que representa la fuerza del caudal.
Las autoridades recordaron que entre el 7 y el 11 de octubre de 2025 lluvias extraordinarias provocaron inundaciones y deslaves en Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro, con saldo de 83 personas fallecidas, 17 desaparecidas y alrededor de 100 mil viviendas afectadas, además de daños a infraestructura.





