La puesta en marcha de la nueva planta de electrofisiología de Abbott en Querétaro, respaldada por una inversión de 200 millones de dólares, fortalece la presencia de la multinacional en América Latina y consolida al estado como un punto estratégico dentro de la manufactura avanzada de dispositivos médicos, un sector de alto valor tecnológico y fuerte vocación exportadora.
La industria de dispositivos médicos en México se ha consolidado como una de las más dinámicas del sector manufacturero. Actualmente, el país cuenta con más de 2 mil 400 empresas y alrededor de 400 fabricantes, que generan cerca de 800 mil empleos directos. De acuerdo con la Asociación Nacional de Proveedores de la Salud (Anaps), entre 2019 y 2023 el valor de producción del sector creció de 13 mil 900 millones a 18 mil 139 millones de dólares, lo que representa un incremento cercano al 30 por ciento, mientras que las exportaciones aumentaron 28.5 por ciento en el mismo periodo.
Este crecimiento no se limita a la producción de dispositivos de uso común. México ha avanzado de manera sostenida en la fabricación de tecnología médica de mayor complejidad, lo que lo coloca entre los países con mayor participación en la manufactura global de dispositivos médicos, incluidos aquellos destinados al tratamiento de enfermedades crónicas y a procedimientos de alta precisión.
En este contexto, Querétaro se beneficia por su infraestructura industrial, su entorno logístico y su capital humano calificado. La instalación de Abbott genera encadenamientos productivos y abre oportunidades para proveedores locales que pueden integrarse a cadenas de suministro especializadas, aportando componentes y servicios de alto valor tecnológico.
En materia laboral, la planta inició operaciones con alrededor de 300 colaboradores y se prevé que la plantilla supere los mil 200 empleos hacia el año 2030. El crecimiento estará enfocado principalmente en perfiles técnicos y profesionales especializados en manufactura avanzada, control de calidad y cumplimiento de regulaciones internacionales.
La generación de empleo calificado contribuye al fortalecimiento del capital humano en la entidad y refuerza el posicionamiento de Querétaro como un polo atractivo para inversiones en sectores científicos, tecnológicos y de salud. Asimismo, la llegada de Abbott se suma a la estrategia de diversificación productiva del estado, que tradicionalmente ha destacado en las industrias automotriz y aeroespacial, y que ahora amplía su presencia en el sector de dispositivos médicos.
Con este tipo de inversiones, México y Querétaro refuerzan su papel dentro de las cadenas globales de valor en salud, en un momento en el que la industria de dispositivos médicos se perfila como uno de los motores más relevantes para la atracción de capital de alto valor agregado y el crecimiento económico sostenido.





