El Producto Interno Bruto (PIB) de Querétaro podría alcanzar un valor de 639 mil 900 millones de pesos en 2026, con un crecimiento anual estimado de 2%, de acuerdo con proyecciones de BBVA Research.
Este pronóstico se ubica 0.2 puntos porcentuales por encima de la expectativa nacional, que se estima en 1.8% para el mismo año, según el informe Situación Regional Sectorial correspondiente al primer semestre de 2026.
De cumplirse esta previsión, la economía queretana mostraría una ligera aceleración frente a 2025, cuando el crecimiento habría sido cercano a 1%, con un valor estimado del PIB de 627 mil 500 millones de pesos.
El análisis destaca que la región del Bajío —donde se ubica Querétaro— mantiene condiciones de resiliencia económica, impulsadas principalmente por la integración de la manufactura y la actividad exportadora, características que comparte con entidades del norte del país.
En el contexto nacional, Querétaro se posicionaría entre las 11 entidades con un crecimiento igual o superior al promedio del país. En contraste, se prevé que Quintana Roo registre el mayor avance con 5.5%, mientras que Tabasco podría enfrentar una contracción de -0.3%.
El reporte también señala que durante 2025 el dinamismo económico estatal fue limitado, en gran parte por la disminución de la inversión pública, especialmente en el sur del país tras la conclusión de grandes proyectos de infraestructura. No obstante, sectores como el primario mostraron un desempeño positivo en diversas entidades, mientras que el impulso exportador se mantuvo como un factor relevante en regiones con vocación manufacturera.
Para 2026, se anticipa una recuperación moderada en las economías estatales, apoyada en el dinamismo de actividades terciarias relacionadas con eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026, así como en estrategias de inversión como los Polos de Desarrollo y el denominado Plan México.
En cuanto al desempeño de 2025, el valor del PIB de Querétaro lo habría ubicado en la posición 14 a nivel nacional; sin embargo, al considerar el PIB per cápita, el estado se colocó en el octavo lugar.
Entre otros indicadores, el empleo formal en la entidad creció 0.7% anual, mientras que las exportaciones de mercancías aumentaron 6.6%. Por sectores, el primario habría registrado un crecimiento de 7.5%, en contraste con una caída de 0.7% en las actividades secundarias, influida por descensos en la construcción (-1.3%) y la manufactura (-0.6%). Por su parte, el sector terciario avanzó 1.5%, consolidándose como uno de los principales soportes de la economía estatal.






