El Papa León XIV afirmó que la situación actual del mundo responde, en el fondo, al orgullo humano, al concluir una misa en la Basílica de San Agustín, en el noroeste de Argelia, como parte de su tercer viaje internacional.
Durante su mensaje final, el pontífice sostuvo que el contexto global se asemeja a una “espiral negativa” y llamó a reconocer la necesidad de humildad para avanzar hacia la paz y la justicia. Señaló que la convivencia y el desarrollo dependen de una visión compartida basada en la fraternidad.
El líder de la Iglesia católica definió su visita como un acto significativo y destacó que el eje del viaje es el reconocimiento de que Dios es padre de toda la humanidad.
En su homilía, indicó que es posible construir un futuro con justicia, paz y concordia, al tiempo que exhortó a la comunidad católica en Argelia —minoritaria en el país— a mantener su presencia activa en la sociedad.
Durante la jornada, también visitó la antigua ciudad de Hipona, vinculada a San Agustín, y un centro de atención a personas mayores. El pontífice continuará su gira con una visita a Camerún.






