El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, anunció el viernes por la noche que la compañía firmó un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para que sus herramientas de inteligencia artificial puedan utilizarse en sistemas militares clasificados.
El anuncio se produce el mismo día en que el presidente Donald Trump ordenó que todas las agencias federales dejen de utilizar herramientas de IA desarrolladas por Anthropic. Asimismo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró que Anthropic sería considerada un “riesgo para la cadena de suministro”, tras negarse a aceptar ciertas condiciones en sus negociaciones con el Pentágono sobre el uso de sus sistemas en armas autónomas y vigilancia masiva.
Restricciones sobre armas autónomas y vigilancia
En un mensaje publicado en X, Altman explicó que el acuerdo alcanzado con el Pentágono incluye principios de seguridad específicos.
“Dos de nuestros principios de seguridad más importantes son la prohibición de la vigilancia masiva nacional y la responsabilidad humana por el uso de la fuerza, incluyendo los sistemas de armas autónomas. El Departamento de Guerra (DoW) está de acuerdo con estos principios, los refleja en la legislación y las políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo”, afirmó.
Altman añadió que la empresa implementará salvaguardas técnicas adicionales para garantizar que sus modelos funcionen conforme a esas directrices y señaló que enviarán ingenieros al Pentágono para reforzar la seguridad de los sistemas.
Además, indicó que OpenAI solicitó al Departamento de Defensa que ofrezca las mismas condiciones a todas las compañías de inteligencia artificial. “Hemos expresado nuestro firme deseo de que la situación se desescale, que se aleje de las acciones legales y gubernamentales y que avance hacia acuerdos razonables”, escribió.
Anthropic impugnará la designación
Por su parte, Anthropic anunció que planea impugnar legalmente la designación de “riesgo en la cadena de suministro”, una categoría que suele reservarse para empresas con vínculos con adversarios extranjeros. De mantenerse esa calificación, todos los contratistas militares deberían demostrar que sus proyectos no dependen de tecnología de la empresa.
Hasta el momento, no está claro qué diferencias concretas existen entre el acuerdo alcanzado por OpenAI y las condiciones que Anthropic habría rechazado.
CNN solicitó comentarios tanto al Pentágono como a OpenAI, sin haber recibido respuesta al cierre de esta nota.
El secretario Hegseth republicó el anuncio de Altman en X, mientras que el subsecretario de Defensa para tecnología, Emil Michael, señaló en la misma red social: “Cuando se trata de asuntos de vida o muerte para nuestros combatientes, contar con un socio fiable y estable que se comprometa de buena fe marca la diferencia al entrar en la era de la IA”.
El acuerdo marca un nuevo capítulo en la creciente integración de inteligencia artificial en el ámbito de la defensa estadounidense, en medio de un debate sobre los límites éticos y regulatorios del uso militar de estas tecnologías.




