Omán advirtió este sábado que los ataques contra embarcaciones que transitan por el estrecho de Ormuz podrían poner en riesgo las negociaciones que mantiene con Irán para establecer mecanismos que permitan garantizar la navegación en esta estratégica vía marítima.
El Ministerio de Exteriores omaní afirmó que las conversaciones con Teherán se desarrollan en un ambiente “positivo y constructivo”, pero llamó a todas las partes a evitar acciones que puedan comprometer los avances alcanzados.
“Omán afirma que las actuales negociaciones respecto a las gestiones de la navegación en el estrecho de Ormuz continúan en un ambiente positivo y constructivo”, señaló el organismo en un comunicado.
Mascate pidió además evitar cualquier medida que afecte las negociaciones y los intereses de las partes involucradas.
Un nuevo incidente eleva la tensión
El pronunciamiento se produjo después de que Emiratos Árabes Unidos acusara a Irán de atacar un buque cisterna perteneciente a la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC) mientras navegaba por el estrecho.
Omán evitó atribuir directamente el ataque a Irán y tampoco condenó específicamente el incidente. Sin embargo, expresó su rechazo a los “repetidos ataques contra los buques durante su paso por el estrecho de Ormuz”.
El gobierno omaní calificó estas acciones como una violación del derecho internacional y de la soberanía de las aguas territoriales, además de advertir que representan una amenaza para la seguridad de la navegación y la estabilidad regional.
La reacción de Mascate se produce mientras varios países del Golfo y la Liga Árabe han condenado las recientes acciones contra embarcaciones en la zona.
Irán condiciona la apertura del estrecho
Desde Teherán, la postura es más cautelosa. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria señaló que el acuerdo alcanzado con Omán para establecer una nueva ruta de navegación no significa automáticamente que Irán vaya a reabrir el estrecho de Ormuz.
Según la posición iraní, para avanzar hacia una apertura plena Estados Unidos tendría que atender determinadas demandas de Teherán. La Guardia Revolucionaria también pidió a Washington mantenerse al margen de las negociaciones entre Irán y Omán.
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de hidrocarburos, por lo que cualquier interrupción de su navegación puede tener consecuencias sobre el suministro energético y los mercados internacionales.
En este contexto, Omán busca mantener abiertas las negociaciones con Irán, aunque los recientes ataques contra buques representan un nuevo factor de presión que podría complicar los esfuerzos diplomáticos para garantizar la navegación por la zona.





