El turismo internacional vive una transformación impulsada por un segmento en constante crecimiento: las mujeres que viajan solas. De acuerdo con operadores turísticos, este grupo —especialmente mujeres mayores de 50 años— se ha convertido en uno de los motores más dinámicos del sector, con un aumento del 30% en las búsquedas globales relacionadas con viajes en solitario en los últimos cinco años.
Sin embargo, la seguridad sigue siendo una preocupación clave. Una encuesta reciente reveló que el 59% de las mujeres considera que caminar solas por la noche es su principal inquietud, lo que influye directamente en la elección de destinos.
Ante este panorama, diversos índices internacionales como el de Mujeres, Paz y Seguridad de la Universidad de Georgetown han permitido identificar países que destacan por sus condiciones favorables para viajeras solitarias.
A continuación, cinco destinos que marcan tendencia en 2026:
Costa Rica
Este país destaca por su notable avance en seguridad e inclusión, además de su estilo de vida relajado. Lugares como Nosara y Santa Teresa son puntos clave para conocer viajeros de todo el mundo en entornos seguros, ideales para surf, yoga y convivencia social.
Estonia
Con altos niveles de seguridad y estabilidad, su capital, Tallin, ofrece un entorno ideal para recorrer a pie. Su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, combina historia, cultura y tranquilidad para explorar sin preocupaciones.
Vietnam
Reconocido por su hospitalidad, este destino ofrece experiencias auténticas como recorridos en el delta del Mekong o estancias con familias locales. La interacción social fluida lo convierte en un lugar accesible para quienes viajan solas.
Uruguay
Con bajos niveles de violencia y un ambiente relajado, destaca Colonia del Sacramento, con su arquitectura histórica, y Punta del Diablo, un destino costero tranquilo ideal para explorar sin multitudes.
Noruega
Uno de los países más seguros del mundo, ofrece experiencias únicas en contacto con la naturaleza, desde las islas Lofoten hasta Svalbard, donde es posible observar fauna ártica y auroras boreales con total tranquilidad.
El crecimiento de este segmento refleja un cambio estructural en la forma de viajar: más independencia, búsqueda de experiencias auténticas y mayor confianza para explorar el mundo en solitario.
Aunque persisten retos en materia de seguridad, la tendencia es clara: cada vez más mujeres están redefiniendo el turismo global bajo sus propias reglas.




