Una avioneta utilizada para actividades de paracaidismo se estrelló este domingo cerca del Aeropuerto Butler Memorial, en el estado de Missouri, provocando la muerte de las 12 personas que viajaban a bordo, informaron autoridades locales.
La aeronave transportaba a un piloto y 11 pasajeros cuando se accidentó poco después de despegar, alrededor de las 11:30 horas locales, a unos 95 kilómetros al sur de Kansas City.
El sheriff del condado de Bates, Chad Anderson, señaló que algunos familiares de las víctimas presenciaron el siniestro, por lo que personal de apoyo psicológico, clérigos y voluntarios acudieron al lugar para brindar acompañamiento a los afectados.
La aeronave siniestrada era un modelo Pacific Aerospace P750, operado por la empresa Skydive Kansas City, dedicada a vuelos para salto en paracaídas.
De acuerdo con Dennis Jacobs, gerente interino del aeropuerto y director de la Agencia de Gestión de Emergencias del Condado de Bates, el avión acababa de despegar y realizó un giro a la izquierda antes de presentar aparentes problemas de potencia.
Según su evaluación preliminar, el piloto habría intentado dirigirse hacia una autopista para realizar un aterrizaje de emergencia; sin embargo, la aeronave perdió sustentación, cayó de nariz y se incendió tras impactarse contra el suelo.
Los equipos de emergencia lograron controlar el fuego poco después del accidente. Asimismo, revisaron la trayectoria de vuelo para descartar que alguna persona hubiera logrado saltar de la aeronave antes del impacto, sin encontrar sobrevivientes.
Las autoridades describieron la escena como devastadora y continúan con las labores de identificación de las víctimas y notificación a sus familiares.
El accidente ocurrió bajo condiciones meteorológicas favorables. Registros de seguimiento aéreo indican que la aeronave había realizado varios vuelos sin contratiempos durante los días previos, incluidos dos recorridos exitosos la misma mañana del domingo.
La investigación sobre las causas del accidente quedó en manos de las autoridades aeronáuticas federales, que analizarán los restos de la aeronave y los registros operativos para determinar qué provocó la tragedia.




