Sean Grayson, exagente de la Oficina del Sheriff del Condado de Sangamon, Illinois, murió este domingo mientras cumplía una condena de 20 años de prisión por el asesinato de Sonya Massey, ocurrido en julio de 2024.
El fallecimiento fue confirmado por su abogado, Daniel Fultz, quien no proporcionó detalles sobre las circunstancias de la muerte.
Grayson, de 32 años, fue declarado culpable en octubre de 2025 de asesinato en segundo grado por la muerte de Massey, una mujer afroamericana de 36 años que había llamado al 911 para reportar la posible presencia de un intruso afuera de su vivienda, en la zona de Springfield.
El caso provocó una fuerte reacción pública y se convirtió en uno de los episodios más controvertidos del debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades policiales en Estados Unidos.
El tiroteo quedó registrado en video
La madrugada del 6 de julio de 2024, Grayson y otro agente acudieron al domicilio de Massey después de recibir su llamada de emergencia.
Las imágenes de la cámara corporal mostraron una discusión en la cocina relacionada con una olla con agua caliente. Massey se encontraba sosteniéndola cuando pronunció una frase religiosa y posteriormente se agachó detrás de la encimera.
Grayson sacó su arma y le ordenó que soltara la olla. Después de que Massey se disculpara y se agachara, el agente disparó tres veces, provocándole heridas mortales.
El otro agente que participó en la intervención, Dawson Farley, declaró posteriormente que no consideraba que Massey representara una amenaza y que sacó su arma únicamente después de que Grayson lo hiciera.
Grayson fue despedido tras el incidente y posteriormente procesado. Durante el juicio sostuvo que temía que Massey le arrojara el agua caliente.
Había solicitado libertad por motivos médicos
Antes del asesinato, Grayson había sido diagnosticado con cáncer de colon, enfermedad que, de acuerdo con sus abogados durante la audiencia de sentencia, se había extendido al hígado y los pulmones.
En mayo de 2026, después de comenzar a cumplir su condena, solicitó una liberación por motivos médicos al amparo de una legislación de Illinois para personas privadas de la libertad con enfermedades terminales o condiciones médicas graves.
La Junta de Revisión de Prisioneros de Illinois rechazó la solicitud el mes pasado.
Grayson había sido sentenciado en enero a la pena máxima de 20 años de prisión correspondiente al delito por el que fue condenado.
El caso derivó en cambios policiales
La muerte de Massey generó protestas y atención nacional, además de cuestionamientos sobre el historial laboral de Grayson y la manera en que había logrado incorporarse a distintas corporaciones policiales antes de llegar a la Oficina del Sheriff del Condado de Sangamon.
Posteriormente, legisladores de Illinois aprobaron la Ley Sonya Massey, que establece mayores requisitos para que las agencias policiales revisen los antecedentes laborales de candidatos antes de contratar a nuevos agentes.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos también abrió una investigación sobre posibles violaciones a los derechos civiles y posteriormente alcanzó un acuerdo con el condado de Sangamon, la oficina del sheriff y otras autoridades.
El acuerdo contempló cambios en las prácticas policiales, capacitación adicional para responder a personas con problemas de salud mental y la creación de un programa móvil de atención a crisis.





