Monica Lewinsky reflexionó sobre la fama no deseada que marcó su vida tras revelarse su relación con el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, un episodio que derivó en el juicio político contra el mandatario en 1998 y en una exposición mediática que, según ha relatado, casi la llevó al suicidio.
En entrevistas recientes, Lewinsky recordó que la “humillación pública era insoportable” y que su vida se volvió “casi insoportable” tras el estallido del escándalo. Afirmó que, aunque cometió errores, el fondo del caso fue un “abuso de poder flagrante”, al tratarse de una relación entre el presidente de Estados Unidos, de 49 años, y una becaria de 22.
Lewinsky sostuvo que Clinton logró evadir en mayor medida las consecuencias sociales y personales del caso. “Creo que él escapó mucho más que yo”, señaló, al recordar que no ha tenido contacto con el exmandatario en casi tres décadas. Clinton fue finalmente absuelto y continuó su carrera pública, mientras ella se retiró del foco mediático a mediados de los años 2000.
Con el paso del tiempo, Lewinsky ha buscado recuperar el control de su propia narrativa. Participó como productora en la serie Impeachment: American Crime Story y en enero de 2025 lanzó su podcast Reclaiming with Monica Lewinsky, centrado en experiencias personales y procesos de reconstrucción tras episodios traumáticos.
En una reciente aparición en el podcast Call Her Daddy, Lewinsky afirmó que, a su juicio, Clinton debió haber dimitido cuando la relación salió a la luz o, al menos, enfrentar la situación sin mentir ni trasladar el costo a una joven al inicio de su vida profesional. También calificó como “manipulación psicológica” la negación pública del entonces presidente, cuando declaró: “No mantuve relaciones sexuales con esa mujer”.
Lewinsky reconoció que sus propias decisiones causaron daño, pero subrayó que la responsabilidad principal recaía en quien ostentaba el mayor poder político del país. Su reaparición pública y nuevos proyectos marcan una etapa distinta, en la que busca resignificar uno de los episodios más notorios de la política estadounidense contemporánea.





