EFE / En un sentido homenaje en la ciudad donde nació el séptimo arte, el cineasta estadounidense Michael Mann recibió este viernes el Premio Lumière por su carrera, al invocar al espíritu del cine y al lamentar la apatía de la sociedad ante la situación actual del mundo.
“Esta celebración del cine es algo más allá de lo imaginable, y armoniza con la propia vida”, afirmó el director de “El último mohicano” (1992) y “Ali” (2001), ante la ovación que le dedicaron las tres mil personas que abarrotaron el Anfiteatro del Centro de Congresos de Lyon.

“Recibo este maravilloso honor con gratitud, en nombre del espíritu que todos compartimos para crear cine dramático y también en nombre de ese mismo espíritu imaginativo que resuena en cada persona aquí presente”, declaró Mann en su discurso de agradecimiento.
El director estadounidense, que recibió el galardón de manos de su predecesora en el palmarés, la francesa Isabelle Huppert, dedicó el premio a su abuelo que luchó en Francia durante la II Guerra Mundial.
Michael Mann es el octavo estadounidense en lograr el Premio Lumière, luego de Clint Eastwood, Milos Forman, Quentin Tarantino, Martin Scorsese, Jane Fonda, Francis For Coppola y Tim Burton.
El único español que ha recibido el galardón en mención es Pedro Almodóvar, quien lo recogió en 2014.
Unas horas antes del multitudinario homenaje, el cineasta dio una charla en el Teatro de Célestins en la que hizo un repaso a su carrera, explicó algunas de sus técnicas de rodaje y dejó alguna pincelada de cómo ve el mundo a sus 82 años.
“Vivimos un momento similar a los años 60, con la diferencia de que la única resistencia ante lo que está pasando es ‘South Park’, porque la gente no se manifiesta”, afirmó el director al mencionar la popular serie cómica y sarcástica de dibujos animados crítica con el conformismo de la sociedad actual.
Mann apuntaba a los años marcados por las movilizaciones contra la guerra de Vietnam y por los derechos civiles en Estados Unidos y a las revueltas estudiantiles de Mayo del 68 en París, donde grabó un documental para un canal de televisión de su país.




