El inversor Michael Burry, conocido por anticipar el colapso del mercado inmobiliario estadounidense que inspiró la película The Big Short, advirtió que el actual auge de la inteligencia artificial (IA), encabezado por Nvidia Corp. (NASDAQ: NVDA), podría seguir un patrón similar al de la fiebre especulativa de la radio en la década de 1920.
Paralelismo con el colapso de RCA
En una publicación en X, Burry comparó el entusiasmo actual por la IA con la escalada bursátil de Radio Corporation of America (RCA) hace casi un siglo.
“En la década de 1920 hubo una fiebre por la radio que se centró principalmente en una acción, RCA”, escribió el inversionista. Recordó que, aunque la tecnología radiofónica se expandió durante décadas, las acciones de la compañía se desplomaron cerca de un 98 % a comienzos de los años 30.
Según datos históricos, el precio de RCA se multiplicó aproximadamente por 200 durante los años 20. Sin embargo, tras alcanzar un máximo de 114,75 dólares en septiembre de 1929, cayó hasta 2,625 dólares en mayo de 1932, en plena Gran Depresión. Con el tiempo, la empresa logró recuperarse y eventualmente fue adquirida por General Electric en 1986.
Para Burry, incluso anticipando décadas de dominio tecnológico, un inversionista pudo haber perdido dinero si entró en el pico de la euforia especulativa.
El gasto en centros de datos bajo la lupa
El gestor también cuestionó la sostenibilidad del gasto masivo en infraestructura de IA, especialmente en centros de datos. Señaló a gigantes tecnológicos como Microsoft Corp., Meta Platforms, Inc., Alphabet Inc. y Amazon.com, Inc., preguntando cuándo terminará la ola de inversión en esta carrera tecnológica.
De acuerdo con Burry, estas compañías están destinando enormes sumas de capital que impactan el flujo de caja y elevan los niveles de endeudamiento. Incluso sugirió que algunas podrían estar recurriendo a esquemas de financiamiento poco habituales o ajustes contables para mitigar la presión sobre sus resultados financieros.
¿Burbuja tecnológica en formación?
El inversionista advirtió que el frenesí actual podría asemejarse a anteriores “guerras de gasto” corporativo que no generaron ventajas competitivas duraderas. A su juicio, el riesgo radica en que las inversiones multimillonarias en infraestructura de IA queden obsoletas rápidamente ante la convergencia tecnológica de los competidores.
Para ilustrar su argumento, Burry recordó la experiencia del legendario inversor Warren Buffett con Hochschild-Kohn, una cadena de grandes almacenes que realizó fuertes inversiones para modernizarse, pero sin lograr diferenciarse en el mercado.
Aunque las acciones de Nvidia mantienen una sólida tendencia alcista en el corto, mediano y largo plazo, la advertencia de Burry introduce una nota de cautela en medio del entusiasmo global por la inteligencia artificial, planteando el debate sobre si se trata de una revolución sostenible o de una nueva burbuja en formación.






