El Gobierno de México puso en marcha un operativo especial para contener y revertir el avance del gusano barrenador del ganado (GBG) y sostuvo que la reciente decisión de Estados Unidos de reorientar la liberación de moscas estériles hacia su franja fronteriza es “consistente” con el planteamiento técnico mexicano.
En un comunicado, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó que desde noviembre de 2025 México propuso la dispersión de insectos estériles como una medida clave para la contención de los frentes de avance de la plaga, con especial atención en las zonas de mayor riesgo de desplazamiento, a fin de frenar su progresión hacia nuevas áreas ganaderas.
“La decisión adoptada responde a los análisis técnicos que ambos países realizan de manera permanente y se alinea con la estrategia establecida en el plan de acción conjunto, firmado en agosto de 2025”, señaló la dependencia.
La Sader, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), detalló que la operación especial contra el GBG inició el 26 de diciembre de 2025 en el centro-sur de Tamaulipas, el norte de Veracruz y parte de San Luis Potosí, con el objetivo de detener el avance de la plaga y evitar su expansión hacia otras zonas ganaderas del país.
El operativo contempla acciones en campo como capacitación a productores, curación de heridas y aplicación de tratamientos preventivos, así como el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la notificación oportuna mediante visitas a unidades de producción. También incluye medidas para la movilización segura del ganado, con inspecciones y tratamientos preventivos, en coordinación con gobiernos estatales, asociaciones y uniones ganaderas, además del apoyo de la Guardia Nacional y corporaciones de seguridad estatales.
El anuncio se dio un día después de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, emitiera una declaración de desastre estatal para reforzar la respuesta y prevenir la posible propagación del gusano barrenador hacia territorio texano.
Por su parte, el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de Estados Unidos (APHIS, por sus siglas en inglés) informó el 30 de enero que mantendrá la dispersión de alrededor de 100 millones de moscas estériles por semana, pero reubicará aeronaves y recursos para reforzar la cobertura a lo largo de la frontera con México. La estrategia incluye ampliar el polígono de liberación con operaciones de aproximadamente 50 millas dentro de Texas, en la franja colindante con Tamaulipas, donde se han detectado 21 casos del GBG.
En diciembre pasado, México publicó un decreto para formalizar la activación del Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal, que permite modificar y reforzar medidas sanitarias con el fin de prevenir la entrada y diseminación del gusano barrenador.
De acuerdo con el monitor epidemiológico de Senasica, el país registraba 14 mil 783 casos acumulados desde el 20 de noviembre de 2024 y 799 casos activos al último corte del 29 de enero. En cifras acumuladas, Chiapas encabeza el registro con 5 mil 686 casos, seguido de Oaxaca (2 mil 397), Veracruz (2 mil 223) y Yucatán (1 mil 649), entidades del sureste mexicano que concentran la mayor afectación.
En la frontera norte, Tamaulipas suma 21 casos, Nuevo León tres y San Luis Potosí 12, lo que ha motivado el refuerzo de acciones sanitarias y de coordinación binacional para evitar la propagación de la plaga.





