Las lluvias recientes y la recuperación de los niveles de los embalses han dado un respiro a México después de varios años de presión hídrica, pero expertos y autoridades advierten que la mejoría no resuelve los problemas estructurales que enfrenta el país en materia de agua.

Especialistas, académicos y representantes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) coincidieron este jueves, durante un encuentro en Ciudad de México, en que México necesita inversiones de largo plazo, modernizar la gestión del recurso y aprovechar nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial (IA), para mejorar la eficiencia hídrica.

“Las empresas deben ahorrar agua y para eso es indispensable el uso de la tecnología”, afirmó Jorge Arriaga, coordinador ejecutivo de la Red del Agua de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien llamó a evitar soluciones coyunturales y desarrollar estrategias sostenidas en el tiempo.

De acuerdo con datos presentados por Conagua, la agricultura concentra el 76 % del agua utilizada en México, mientras que el uso público-urbano representa el 15 % y la industria el 9 %. Esta distribución coloca al sector agrícola como uno de los principales focos de atención para mejorar el aprovechamiento del recurso.

Paola Félix Díaz, coordinadora general de Relaciones Interinstitucionales y Asuntos Internacionales de Conagua, destacó que algunas empresas han comenzado a contribuir mediante la cesión de agua concesionada que no utilizan. Entre ellas mencionó a Heineken y Lala, cuyos acuerdos buscan que ese volumen pueda ser destinado a comunidades con mayores necesidades.

“Que pudiera priorizarse el dar agua a comunidades que no tenían”, explicó Félix Díaz.

No obstante, la funcionaria señaló que la agricultura continúa siendo uno de los mayores desafíos, debido a la diversidad del sector, que incluye desde grandes productores hasta pequeños agricultores con distintas capacidades para incorporar sistemas de ahorro y tecnologías de eficiencia hídrica.

El reto de aprovechar la lluvia

La abundancia de precipitaciones también expone una paradoja: mientras algunas zonas del país sufren inundaciones, México todavía enfrenta dificultades para captar, almacenar y aprovechar de manera eficiente el agua de lluvia.

“Uno de los grandes retos de la captación de agua de lluvia es el almacenaje”, explicó Piedad Gómez, coordinadora de proyectos de Agua Capital, el Fondo de Agua de Ciudad de México. A ello se suma, señaló, la mezcla del agua pluvial con el drenaje, un problema que puede incrementar la necesidad de tratamiento y reducir las posibilidades de aprovechamiento inmediato.

Gómez consideró necesario aumentar la inversión en tecnología y mejorar los sistemas de gestión para aprovechar de manera más eficiente el agua disponible, además de visibilizar los esfuerzos que realizan organizaciones especializadas.

Los desafíos relacionados con la disponibilidad, captación, tratamiento y uso eficiente del agua serán parte de la discusión de la décima edición de Aquatech, que se celebrará del 1 al 3 de septiembre en Ciudad de México.

El encuentro prevé reunir a más de 100 empresas y alrededor de un millar de científicos y especialistas, con el objetivo de analizar soluciones tecnológicas frente a los principales retos que enfrenta el sector hídrico.

Aunque las lluvias han permitido recuperar parte de las reservas, especialistas y autoridades coinciden en que el alivio es temporal si no se acompaña de cambios profundos. Para México, el desafío será convertir la recuperación de los embalses en una oportunidad para modernizar la gestión del agua, reducir el consumo y desarrollar infraestructura capaz de aprovechar mejor cada gota disponible.

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