Más de 130 años después de los asesinatos que la convirtieron en una de las figuras más conocidas de la historia criminal de Estados Unidos, Lizzie Borden vuelve a ser llevada a la pantalla en la cuarta temporada de Monstruo, la serie de Netflix creada por Ryan Murphy e Ian Brennan.
La producción retoma el caso ocurrido en agosto de 1892 en Fall River, Massachusetts, cuando Andrew Borden, de 66 años, y su esposa Abby, de 64, fueron asesinados con una hachuela dentro de su vivienda. Lizzie, hija de Andrew, tenía 32 años en ese momento y fue acusada de los dos homicidios.
El caso adquirió notoriedad porque la investigación nunca logró establecer de manera concluyente quién cometió los asesinatos. Lizzie se encontraba en la vivienda aquella mañana, junto con la empleada doméstica Bridget Sullivan, mientras su hermana Emma estaba de vacaciones.
Las sospechas sobre Lizzie aumentaron debido a las contradicciones en sus declaraciones sobre lo ocurrido y a otros elementos de la investigación. También se examinó un supuesto intento de comprar ácido prúsico y el hecho de que posteriormente quemara un vestido. Sin embargo, algunas de estas evidencias no fueron admitidas durante el proceso.
En el juicio, celebrado en 1893, la defensa de Borden estuvo encabezada por un reconocido abogado de Boston. El proceso se desarrolló ante un jurado integrado exclusivamente por hombres, ya que las mujeres no podían formar parte de los jurados en Massachusetts en aquella época.
Después de una breve deliberación, el jurado declaró a Lizzie Borden no culpable. Ninguna otra persona fue procesada por los asesinatos de Andrew y Abby Borden, por lo que el caso permaneció sin una resolución definitiva.
La historia dio lugar con el tiempo a novelas, obras teatrales, películas y producciones televisivas. Entre las versiones más conocidas se encuentra La leyenda de Lizzie Borden, protagonizada por Elizabeth Montgomery en 1975, así como la película para televisión Lizzie Borden Took an Ax, de 2014, con Christina Ricci.
También destaca Lizzie, película de 2018 protagonizada por Chloë Sevigny y Kristen Stewart, que presentó una interpretación del caso centrada en la relación entre Lizzie y Bridget Sullivan. Esa relación también ha sido explorada en otras obras de ficción, aunque no existe evidencia histórica concluyente que confirme un romance entre ambas.
La nueva producción de Netflix está protagonizada por Ella Beatty como Lizzie Borden y vuelve a explorar las circunstancias familiares y sociales que rodearon los asesinatos. Ryan Murphy ha señalado que el caso le interesó por la posibilidad de abordar la relación entre las mujeres y la sociedad de finales del siglo XIX.
La serie también incorpora la historia de Aileen Wuornos, asesina serial condenada por el homicidio






