El próximo 30 de julio se conmemorará el Día del Sobregiro de la Tierra, la fecha en la que la demanda anual de recursos naturales por parte de la humanidad supera la capacidad del planeta para regenerarlos durante ese mismo año, informó la organización Global Footprint Network.
De acuerdo con sus cálculos, la humanidad consume recursos a un ritmo 73 por ciento superior al que los ecosistemas pueden reponer de manera sostenible, por lo que actualmente serían necesarios 1.73 planetas Tierra para cubrir el nivel de consumo registrado a nivel mundial.
La organización explicó que, a partir de esta fecha, el planeta entra en un déficit ecológico, ya que el consumo de recursos naturales continúa mientras disminuye el capital natural disponible.
Entre los factores que impulsan este sobregiro se encuentran las emisiones de dióxido de carbono generadas por el transporte, la producción de energía y la actividad industrial; la extracción de agua dulce por encima de su capacidad de recarga; la tala de bosques a un ritmo mayor que su regeneración natural y la sobreexplotación de los recursos pesqueros.
Global Footprint Network advirtió que el impacto del sobregiro es acumulativo, ya que el déficit ecológico de cada año se suma al de años anteriores, incrementando la presión sobre los ecosistemas y los recursos naturales.
La organización señaló que, desde que comenzó a calcular este indicador en la década de 1970, la tendencia general ha sido el adelanto progresivo de la fecha del sobregiro, aunque durante la pandemia de COVID-19 se registró un retraso temporal debido a la reducción de la actividad económica y del consumo.
En un análisis realizado junto con la organización Greenings, la mayoría de los países evaluados fue señalada por considerar la sostenibilidad como un tema secundario dentro de su planeación económica, en lugar de integrarla como un factor estructural para la seguridad de los recursos.
El informe identifica a Uruguay como uno de los países con mejores estrategias para el manejo sostenible de los recursos naturales y el reconocimiento del riesgo asociado al sobregiro ecológico. En contraste, Argentina obtuvo la calificación más baja entre los documentos analizados en materia de planificación para el uso sostenible de los recursos.
Asimismo, el estudio indica que la Unión Europea registró su nivel más bajo en materia de sostenibilidad, al considerar que los objetivos ambientales no se reflejan de forma consistente en las decisiones estructurales que orientan las economías de los países miembros.
Global Footprint Network advirtió que el sobregiro ecológico ya genera consecuencias económicas y que los países que incorporen la seguridad de los recursos naturales en su planificación estarán mejor preparados para enfrentar los efectos de un escenario con mayores restricciones ambientales.



