Irán no tiene previsto participar en la próxima ronda de conversaciones con Estados Unidos en Pakistán, programadas para este lunes, en un contexto de creciente tensión militar y diplomática a pocos días de que expire el alto el fuego en Oriente Medio.
De acuerdo con medios estatales iraníes, la decisión responde al endurecimiento de la postura de Washington, encabezado por el presidente Donald Trump, particularmente por el bloqueo a puertos iraníes y recientes acciones militares en la región.
La emisora Islamic Republic of Iran Broadcasting señaló que “actualmente no hay planes” para asistir a las conversaciones, mientras que la agencia Islamic Republic News Agency calificó las condiciones impuestas por Estados Unidos como “exigencias irrazonables”.
Escalada en el Golfo de Omán
La tensión aumentó luego de que Trump informara que un destructor estadounidense interceptó y abrió fuego contra un carguero iraní en el Golfo de Omán, tras negarse a acatar órdenes en el marco del bloqueo naval.
Según el mandatario, el buque —identificado como “Touska”— fue detenido y quedó bajo control estadounidense, en una operación que agrava el conflicto en torno al estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas.
Negociaciones en riesgo
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, tenía previsto encabezar la delegación en Islamabad, acompañado por Steve Witkoff y Jared Kushner.
Sin embargo, desde Teherán, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que existen “numerosas divergencias”, especialmente en torno al programa nuclear, núcleo del conflicto.
Trump afirmó haber ofrecido un “acuerdo razonable”, pero advirtió que, de no aceptarse, Estados Unidos podría atacar infraestructura clave iraní, elevando aún más el riesgo de una escalada bélica.
Impacto regional y global
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos —principalmente en Irán y Líbano— y ha generado fuertes afectaciones en la economía mundial.
En paralelo, el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se redujo a cero el domingo, en medio de enfrentamientos y acusaciones cruzadas por violaciones al alto el fuego.
Analistas como Vali Nasr consideran que Irán percibe las negociaciones como una posible “artimaña diplomática” antes de una nueva ofensiva militar, lo que complica aún más cualquier avance en el diálogo.
Tensión también en Líbano
En el frente libanés, pese a un alto el fuego vigente entre Israel y el movimiento Hezbolá, continúan las acusaciones mutuas de violaciones.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ordenó al ejército actuar con “toda su fuerza” ante cualquier amenaza, mientras persisten bombardeos en zonas fronterizas.
La guerra en Líbano ha dejado cerca de 2 mil 300 muertos y alrededor de un millón de desplazados, en un escenario que mantiene en vilo a la región y al mercado energético global.




