Autoridades de Perú investigan una presunta red de trata de personas relacionada con el reclutamiento de ciudadanos para incorporarse al Ejército ruso, luego de que decenas de familias denunciaran que sus familiares fueron atraídos mediante falsas ofertas de empleo y terminaron combatiendo en la guerra entre Rusia y Ucrania.
La Fiscalía peruana mantiene abiertas al menos 36 investigaciones por casos en los que ciudadanos habrían sido convencidos de viajar a Rusia bajo la promesa de desempeñar trabajos como cocineros, guardias de seguridad u otros empleos civiles, pero posteriormente fueron incorporados a unidades militares.
Una de las denunciantes es Norma, madre de un peruano de 31 años, quien relató que su hijo viajó a Rusia convencido de que trabajaría como cocinero para el Ejército ruso, con la expectativa de obtener un buen salario e incluso la ciudadanía rusa.
Poco después de su llegada comenzó a enviar videos donde aparecía vestido con uniforme militar, construyendo trincheras y realizando labores en zonas de combate. La comunicación se interrumpió a principios de abril y desde entonces su familia desconoce su paradero.
Casos similares han sido denunciados por otras familias peruanas. Rosa, esposa de un exguardia penitenciario de Lima, aseguró que su marido viajó creyendo que trabajaría como guardia de seguridad. Sin embargo, posteriormente le informó que había sido enviado al frente de batalla.
Antes de perder contacto con él, recibió mensajes en los que describía entrenamientos militares, ataques con drones, falta de alimentos y dificultades derivadas de no comprender las órdenes impartidas en ruso.
Las familias afectadas mantienen protestas frente a la Embajada de Rusia en Lima y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú para exigir información sobre el paradero de sus familiares y solicitar su repatriación.
El director de Comunidades Peruanas en el Exterior de la Cancillería peruana, Pedro Bravo, señaló que muchas de las personas reclutadas provienen de sectores con escasos recursos económicos y fueron atraídas por promesas de salarios elevados.
De acuerdo con el abogado Percy Salinas, representante de varias familias, actualmente podrían existir alrededor de 800 ciudadanos peruanos incorporados al Ejército ruso. Según explicó, las ofertas incluían bonos de hasta 20 mil dólares por firmar el contrato y salarios mensuales de entre 3 mil y 4 mil dólares, ingresos que, según las denuncias, en muchos casos nunca fueron entregados.
La investigación fiscal sostiene que los reclutadores habrían utilizado ofertas laborales falsas para trasladar ciudadanos peruanos a Rusia y posteriormente obligarlos a participar en el conflicto armado.
Uno de los soldados entrevistados aseguró que fue obligado a firmar un contrato escrito en ruso que no pudo traducir antes de ser enviado a la zona ocupada por Rusia en Ucrania. Actualmente afirmó encontrarse lesionado por un ataque con dron y sin posibilidad de abandonar el frente.
Las autoridades peruanas informaron que han realizado al menos 247 solicitudes formales al Gobierno ruso para obtener información sobre ciudadanos peruanos incorporados a las fuerzas armadas y han solicitado su retorno seguro.
La Embajada de Rusia en Lima ha señalado que mantiene disposición para atender las solicitudes presentadas por las familias y afirmó que Rusia respeta la decisión de ciudadanos extranjeros que participan voluntariamente en sus fuerzas armadas.
No obstante, el Gobierno peruano reconoce que recuperar a quienes ya firmaron contratos militares y permanecen en zonas de combate representa una tarea extremadamente compleja debido a las condiciones del conflicto.





