La Iglesia católica en México exhortó a los fieles a vivir la Semana Santa como un tiempo de transformación espiritual, y no solo como una costumbre cultural o una fecha más en el calendario.
A través de su editorial semanal, la Arquidiócesis Primada de México subrayó que este periodo —que se celebra del 29 de marzo al 5 de abril— representa una oportunidad única para profundizar en la fe.
“No se trata de una Semana Santa más. Es la oportunidad de dejar atrás una espiritualidad cómoda y de aplausos, y abrazar una fe que permanece, incluso en la cruz”, destacó en el texto publicado en Desde la Fe.
Un llamado a la reflexión personal
La Iglesia señaló que estos días invitan a los creyentes a confrontarse consigo mismos, al considerarlos como “un espejo incómodo” que permite observar tanto la historia de Jesús de Nazaret como la realidad personal de cada individuo.
En ese contexto, recordó que el Domingo de Ramos abre la Semana Santa con un contraste significativo: por un lado, la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, donde fue aclamado; y por otro, el rechazo posterior que culmina en su crucifixión.
Este contraste, explicó, refleja la naturaleza cambiante del ser humano, capaz de seguir a Dios en momentos cómodos, pero también de rechazarlo cuando implica exigencias profundas.
La Pasión y la esperanza de la Resurrección
La institución religiosa insistió en que este periodo debe servir para reconocer el significado de la Pasión y las propias incoherencias humanas, como parte del camino espiritual.
Asimismo, destacó que la Resurrección no solo confirma la identidad de Cristo, sino que representa una promesa de transformación para las personas.
“La Resurrección revela quién podemos llegar a ser. Nos recuerda que ninguna caída tiene la última palabra”, señala el mensaje.
Contexto religioso en México
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, México cuenta con cerca de 97.8 millones de católicos, lo que representa el 77.7% de su población.
No obstante, estudios del Pew Research Center advierten una disminución en la proporción de católicos en América Latina durante la última década, incluyendo a México.
En este contexto, la Iglesia reiteró su llamado a vivir la Semana Santa con mayor conciencia, como un tiempo de introspección, renovación y compromiso espiritual.
La de Hoy Querétaro






