Grecia enfrenta una nueva jornada de incendios forestales que ha obligado a movilizar a cientos de bomberos y ordenar evacuaciones preventivas, mientras gran parte de Europa continúa afectada por una intensa ola de calor que mantiene elevado el riesgo de nuevos siniestros.
Las autoridades griegas informaron que en las últimas 24 horas se registraron 51 incendios forestales. Uno de los más importantes se declaró en Chaidari, un suburbio ubicado a unos 11 kilómetros al oeste de Atenas, donde Protección Civil ordenó la evacuación preventiva de una parte de la población ante la cercanía de las llamas con zonas habitadas.
Para controlar el incendio fueron desplegados más de un centenar de bomberos, cuatro aviones cisterna y cinco helicópteros. El alcalde de Chaidari, Michalis Selekos, señaló que la rápida intervención permitió contener el fuego y evitar daños mayores, por lo que la mayoría de los habitantes pudo regresar posteriormente a sus viviendas.
La emergencia se suma a los incendios registrados en los últimos días en la isla de Paros y en la región de Rétino, en Creta, donde las llamas consumieron alrededor de cuatro mil 500 hectáreas y obligaron a evacuar a unas ocho mil personas entre turistas y residentes.
Aunque las autoridades reportan una mejoría en la situación, el incendio en Creta continúa activo y aún presenta numerosos focos.
En Turquía, cientos de bomberos combaten un incendio forestal cerca de la localidad de Cine, en el suroeste del país. El ministro de Bosques, Ibrahim Yumakli, informó que permanecen seis incendios activos, cinco de ellos prácticamente bajo control.
Francia también mantiene vigilancia sobre el megaincendio que afectó la región de Gironda, donde fueron arrasadas alrededor de 42 mil hectáreas. Las autoridades indicaron que el fuego permanece estable, aunque todavía existen sectores con actividad.
Sin embargo, un nuevo incendio se reactivó este viernes en el departamento de Var, al sureste de Francia, impulsado por fuertes vientos. El fuego ha consumido cerca de mil hectáreas y provocó la evacuación de aproximadamente dos mil 500 personas.
En España, el Gobierno levantó el estado de emergencia decretado por el incendio forestal que amenazó zonas cercanas a Madrid, tras confirmar que ya no existen focos activos. No obstante, las autoridades advirtieron que el riesgo de nuevos incendios continúa siendo muy alto debido a una nueva ola de calor.
En Portugal, alrededor de mil bomberos trabajan para controlar un incendio en la localidad de Valpaços, al norte del país, donde el fuego ha devastado al menos seis mil hectáreas desde el pasado martes. Otro siniestro mantiene movilizados a cerca de 200 elementos en el municipio de Chaves.
La nueva ola de calor también afecta a Europa Central, donde se prevé que las temperaturas alcancen hasta 41 grados Celsius en los próximos días. Ante este escenario, varios países han reforzado sus medidas de prevención por el alto riesgo de incendios forestales y la creciente presión sobre los sistemas de agua y energía.
Especialistas han advertido que las altas temperaturas, la sequía y la vegetación seca favorecen la propagación de incendios de gran magnitud en distintas regiones del continente europeo.






