El Gobierno de México reportó ahorros por alrededor de 70 mil millones de pesos en la compra consolidada de medicamentos e insumos médicos, en comparación con 2024, mediante cambios en los procesos de contratación, negociaciones directas con fabricantes y subastas inversas.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el esquema aplicado para el periodo 2025-2026 permitió reducir costos respecto a las adquisiciones de 2023-2024, mientras que el proceso de compra para 2027-2028 contempla nuevas reducciones en los precios.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que uno de los objetivos es modernizar el sistema de almacenamiento y distribución de medicamentos, mediante herramientas que permitan rastrear cada etapa, desde la adquisición hasta la entrega en las unidades médicas.
Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica de la Secretaría de Salud, detalló que para cubrir las necesidades de 2027 y 2028 se contempla la adquisición de cerca de 6 mil millones de piezas de medicamentos e insumos.
El funcionario explicó que las compras incluyen mecanismos de competencia entre proveedores y revisión de contratos para reducir costos sin disminuir las cantidades adquiridas. Añadió que los procesos pueden consultarse en el portal oficial Compra Consolidada de Medicamentos.
Como parte de la revisión de contratos, señaló que se identificaron sobrecostos en servicios de distribución, entre ellos un contrato en el Estado de México que sumó cerca de mil 700 millones de pesos entre 2022 y 2023 y que actualmente se encuentra bajo investigación.
De acuerdo con Clark García Dobarganes, tras modificar los contratos correspondientes, el gasto se redujo 32 por ciento y se moviliza hasta 40 por ciento más de piezas que anteriormente.
El subsecretario también indicó que la población puede consultar el avance del suministro y verificar el cumplimiento de los proveedores mediante el portal Entrega de Medicamentos e Insumos.
La estrategia federal busca reducir los costos de adquisición, ampliar la cantidad de insumos disponibles y fortalecer la transparencia en el uso de los recursos públicos destinados al sistema de salud.






