Fiscales generales republicanos de varios estados respaldan ante los tribunales la propuesta del presidente Donald Trump para restringir el voto por correo, pese a que funcionarios electorales advierten que algunas de las medidas serían difíciles o imposibles de implementar antes de las elecciones intermedias de 2026.

La Corte Suprema de Estados Unidos podría pronunciarse en los próximos días sobre la solicitud para permitir que el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) entregue únicamente las boletas de los estados que cumplan con determinados requisitos.

Entre las medidas se contempla el uso de sobres con códigos de barras únicos para cada votante, además de cambios en los procesos para preparar y entregar al servicio postal las listas de electores.

Funcionarios electorales de distintos estados han advertido que la aplicación inmediata de estas disposiciones implicaría reemplazar miles de sobres, modificar sistemas y reasignar recursos humanos y económicos. En algunos casos, las autoridades locales tampoco han recibido instrucciones sobre cómo aplicar las nuevas reglas.

La situación también ha generado una paradoja política. Funcionarios electorales de estados y condados republicanos sostienen que algunas de las nuevas exigencias podrían afectar especialmente a zonas rurales con menos recursos y sistemas de voto por correo menos desarrollados.

En Missouri, por ejemplo, varios condados tendrían dificultades para reemplazar sus sobres debido a la falta de códigos de barras individuales. Funcionarios electorales señalaron además que el único proveedor estatal capaz de imprimir los nuevos sobres ya no estaría aceptando clientes adicionales para las elecciones de noviembre.

Kurt Bahr, secretario electoral del condado de St. Charles, Missouri, afirmó que los cambios podrían afectar más a los condados republicanos que a los demócratas, debido a las diferencias en la infraestructura utilizada para procesar el voto por correo.

Situaciones similares se han reportado en Florida. Mientras algunos condados urbanos ya cuentan con sistemas compatibles con los requisitos propuestos, autoridades de zonas rurales y de tendencia republicana señalaron que necesitarían reimprimir sus sobres con poco tiempo disponible.

En Texas, tanto condados grandes como pequeños han presentado documentos ante los tribunales para advertir que las disposiciones no podrían aplicarse durante las elecciones de este año.

Nebraska enfrenta un escenario parecido. Autoridades electorales locales señalaron que numerosos condados rurales carecen de los recursos y proveedores necesarios para sustituir sus sobres antes de que comience el envío de las boletas.

En Indiana, funcionarios electorales también han señalado que todavía no han recibido instrucciones estatales para implementar las nuevas disposiciones y consideran que los cambios serían inviables con los tiempos actuales.

Los fiscales generales republicanos que respaldan las medidas sostienen que los nuevos requisitos buscan reforzar la seguridad electoral y evitar que las boletas sean enviadas a personas que no están registradas para votar o que no cumplen con los requisitos legales.

El debate llegará a la Corte Suprema mientras avanzan los preparativos para las elecciones intermedias de 2026. La principal disputa se centra en si las nuevas reglas pueden entrar en vigor este año sin provocar afectaciones al proceso de votación por correo

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