Estados Unidos acumula 5 mil 182 casos confirmados de sarampión en lo que va de 2026, el registro anual más alto en más de tres décadas, de acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Las autoridades sanitarias estatales han reportado al menos ocho muertes relacionadas con la enfermedad desde enero, entre ellas las de niños pequeños.
Estados Unidos declaró eliminado el sarampión en el año 2000, luego de que los programas de vacunación permitieran controlar la transmisión sostenida del virus. Sin embargo, en los últimos años las tasas de inmunización han disminuido, situación que ha favorecido la aparición de nuevos brotes.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que provoca fiebre, síntomas respiratorios y erupciones en la piel. En casos graves puede ocasionar complicaciones como neumonía y encefalitis, además de secuelas permanentes o la muerte.
Antes del desarrollo de la vacuna, a principios de la década de 1960, la enfermedad causaba cientos de muertes infantiles cada año en Estados Unidos.
El repunte ocurre durante la gestión del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien ha difundido afirmaciones falsas sobre las vacunas y cuestionado su seguridad, pese a la evidencia científica que respalda su eficacia para prevenir el sarampión.






