Los gobiernos de Estados Unidos e Irán anunciaron este domingo un acuerdo para poner fin al conflicto que durante más de 100 días afectó la estabilidad regional y provocó severas alteraciones en el mercado internacional del petróleo.

La mediación estuvo a cargo de Pakistán, cuyo gobierno informó que ambas partes firmarán el próximo 19 de junio en Suiza un memorando de entendimiento que formalizará el cese de las hostilidades. Hasta el momento, los detalles específicos del acuerdo no han sido revelados.

El anuncio llega tras semanas de negociaciones y múltiples intercambios de propuestas entre Washington y Teherán. El conflicto comenzó el pasado 28 de febrero, luego de una ofensiva militar de Estados Unidos e Israel que derivó en la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, quien ocupaba el cargo desde 1989.

Tras ese episodio, Irán nombró como sucesor a Mojtaba Jameneí y respondió con ataques contra Israel y diversos países de la región que albergan bases militares estadounidenses. Además, ordenó el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó que el acuerdo contempla la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y, de manera paralela, el levantamiento del bloqueo marítimo impuesto por Washington a los puertos iraníes desde abril.

De acuerdo con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ambas naciones acordaron la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluidas acciones relacionadas con la ofensiva israelí en el Líbano.

Por su parte, el vicecanciller iraní, Ali Gharaibabadi, señaló que el texto del memorando ya fue concluido y aseguró que será publicado próximamente para que la población conozca los alcances del pacto. No obstante, advirtió que Teherán responderá ante cualquier eventual incumplimiento por parte de Washington.

A pesar del anuncio, persisten interrogantes sobre aspectos clave del acuerdo. Estados Unidos había insistido en que Irán renunciara de manera definitiva a cualquier posibilidad de desarrollar armamento nuclear y entregara su material enriquecido para su destrucción.

Irán, por su parte, ha mantenido que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos y ha solicitado el levantamiento de sanciones económicas, así como la liberación de recursos financieros iraníes congelados en el extranjero.

Las negociaciones técnicas para implementar el acuerdo comenzarán después de la firma oficial prevista para la próxima semana, en un proceso que será observado de cerca por la comunidad internacional debido a sus implicaciones geopolíticas y económicas.

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