El caso del criptoactivo $LIBRA vuelve a presionar al presidente Javier Milei tras nuevas revelaciones judiciales y periodísticas.
Un peritaje del Ministerio Público Fiscal incorporó registros de llamadas entre Milei, Karina Milei y el asesor Santiago Caputo con el operador Mauricio Novelli, en momentos previos y posteriores al lanzamiento del token. La investigación también vincula a Julian Peh y Hayden Davis.
El origen del caso se remonta a febrero de 2025, cuando Milei promocionó la criptomoneda en redes. El activo colapsó horas después, generando pérdidas a más de 44 mil inversores. El mandatario eliminó la publicación y alegó desconocimiento del proyecto.
La causa permanece en etapa de instrucción, sin imputaciones formales. Sin embargo, la acumulación de evidencia —comunicaciones, borradores contractuales y registros técnicos— incrementa la presión política y mediática.
El impacto no es exclusivamente judicial. Analistas identifican un deterioro en la imagen del gobierno, en un contexto de desaceleración económica, aumento del desempleo y pérdida de impulso en la desinflación. La relación entre escándalos y desgaste político depende de la evolución económica: sin crisis aguda, la corrupción tiende a tener efecto limitado.
El entorno se complejiza con otros frentes. Señalamientos contra Karina Milei por presunto cobro de comisiones en operaciones vinculadas a la Agencia Nacional de Discapacidad y cuestionamientos al jefe de gabinete Manuel Adorni por uso de recursos públicos en viajes oficiales amplían el foco de conflicto.
Conclusión operativa: el caso $LIBRA transita fase probatoria sin definición judicial, pero con acumulación de evidencia que eleva el costo político. La variable decisiva sigue siendo el desempeño económico; si se deteriora, el escándalo adquiere capacidad de desestabilización.






