Funcionarios de Estados Unidos advirtieron a Irán, a través de intermediarios, sobre el riesgo de que Israel pudiera atacar a integrantes de la delegación iraní que participaba en las negociaciones con Washington, de acuerdo con dos funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales.
Las advertencias, reveladas inicialmente por The New York Times, hacían referencia al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y al ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, quienes encabezaban las conversaciones con Estados Unidos.
Hasta este viernes no existían indicios públicos de que la inteligencia estadounidense contara con información sobre un complot específico que motivara la advertencia. Sin embargo, funcionarios señalaron que la preocupación respondía a la postura del alto mando israelí, que en diversas ocasiones ha manifestado su intención de eliminar a altos dirigentes iraníes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también había expresado anteriormente su preocupación de que ataques contra funcionarios iraníes pudieran complicar las negociaciones. En marzo evitó revelar con quién mantenía contactos en Irán al señalar que no quería que esas personas fueran asesinadas.
La embajada de Israel en Washington declinó comentar la información, mientras que la Casa Blanca no había emitido una postura al respecto.
De acuerdo con el reporte, Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvieron desacuerdos sobre la estrategia hacia Irán. Mientras Netanyahu presionaba por una postura más agresiva, Trump buscaba mantener abiertas las negociaciones diplomáticas.
Según fuentes citadas, en junio ambos protagonizaron una conversación particularmente tensa, en la que Trump manifestó su rechazo a una operación militar israelí prevista en Líbano. Asimismo, funcionarios estadounidenses habrían seguido de cerca el incremento de las actividades de inteligencia israelí dirigidas tanto contra funcionarios iraníes como estadounidenses.
Durante los primeros días del conflicto, Israel eliminó a varios altos dirigentes políticos y militares iraníes, entre ellos el máximo responsable de seguridad nacional, Ali Larijani. No obstante, conforme la campaña militar no logró propiciar un cambio de régimen en Teherán, la administración estadounidense habría optado por privilegiar nuevamente la vía diplomática.
Un eventual ataque contra Ghalibaf o Araghchi, señalaron las fuentes, habría puesto en riesgo unas negociaciones ya consideradas frágiles.
Aunque Estados Unidos e Irán firmaron un memorando de entendimiento que contempla un alto el fuego de 60 días, asuntos centrales como el futuro del programa nuclear iraní permanecen pendientes de negociación. Además, pese al acuerdo, persisten las tensiones, luego de ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz y posteriores bombardeos estadounidenses contra objetivos en Irán.



