Apenas dos días después de la tragedia de Adamuz, cuyo balance aumentó a 43 fallecidos, un nuevo accidente ferroviario se cobró otra vida el martes en la región de Cataluña, desatando los interrogantes sobre la fiabilidad de la red de trenes española.
Alrededor de las 21H00 locales (20H00 GMT) del martes, “un muro de contención cayó sobre la vía provocando un choque con un tren” de corta distancia cerca del municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó Protección Civil.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que el muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de los trenes de corta distancia de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan cientos de miles de pasajeros, principalmente para llegar a Barcelona, quedó “suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura”, indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión el domingo de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, cerca de la localidad de Adamuz, en Andalucía, en el sur.
Este miércoles se encontró otro cuerpo en el lugar del siniestro, elevando a 43 el saldo de fallecidos. Además, 37 heridos permanecen ingresados, nueve en cuidados intensivos.





