El mundo del fútbol amaneció con una noticia sorpresiva: Cristiano Ronaldo, todavía en actividad en el Al-Nassr FC, de Arabia Saudita, anunció la adquisición del 25% de la UD Almería, protagonista en la pelea por el ascenso en la segunda división de España. El movimiento no es simbólico ni menor: es el primer paso firme del astro portugués como propietario en el fútbol europeo.
La operación se realizó a través de CR7 Sports Investments, una filial creada recientemente dentro de las empresas que conforman CR7 SA. No trascendieron cifras, pero el comunicado habla de “inversión estratégica” y “compromiso a largo plazo”.
El contexto deportivo potencia el impacto. Almería suma 48 puntos y se ubica tercero, a dos puntos del líder Racing de Santander (50) y a uno de Castellón (49), que aparece segundo, a falta de 15 fechas para el epílogo. El proyecto, en manos del empresario saudí Mohamed Al Khereiji desde mayo de 2025, busca consolidar un modelo que combine las aspiraciones de ascenso a LaLiga con el desarrollo del semillero y la infraestructura general. La llegada de Cristiano agrega visibilidad global y, sobre todo, experiencia competitiva.





