Una prueba genética confirmó que los restos óseos localizados en Hermosillo, Sonora, corresponden a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista Cecilia Patricia Flores Armenta, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
El hallazgo ocurrió el 24 de marzo en un predio rural ubicado en el kilómetro 46 de la carretera 26, en la zona rural de Hermosillo, tras casi seis años de búsqueda. La confirmación fue dada a conocer por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora y por la propia activista.
En un mensaje público, Flores informó que la prueba de ADN corroboró la identidad de su hijo, desaparecido en 2019 en Sonora. Describió el momento como un “reencuentro distinto”, tras años de búsqueda ininterrumpida.
La Fiscalía estatal indicó que existen al menos ocho personas de interés vinculadas con el caso, mientras continúan las investigaciones.
Ceci Flores se convirtió en una figura visible de la crisis de desapariciones en México tras la desaparición de otro de sus hijos, Alejandro Guadalupe, en 2015 en Los Mochis, Sinaloa. Desde entonces ha encabezado labores de búsqueda con familiares de víctimas en distintos estados, denunciando la insuficiencia institucional.
Su labor fue reconocida en 2022 con su inclusión en la lista de las 100 mujeres de la BBC.
El caso se enmarca en la crisis nacional de desapariciones en México, que acumula más de 132 mil personas desaparecidas o no localizadas, de acuerdo con cifras oficiales.



