Un grupo de alrededor de un centenar de colonos israelíes intenta establecer una presencia civil permanente en zonas del sur de Siria ocupadas militarmente por Israel, más allá de los Altos del Golán, con el objetivo declarado de impulsar nuevos asentamientos judíos en la región histórica del Basán.
El movimiento, denominado Jalutsey ha Bashán o “Los Pioneros del Basán”, surgió después de la caída del régimen de Bashar al Asad en diciembre de 2024. Tras ese acontecimiento, Israel cruzó la línea de armisticio de 1974 y extendió su presencia militar hasta ocupar una zona de aproximadamente 400 kilómetros cuadrados del territorio sirio.
Integrado principalmente por sionistas religiosos residentes en los Altos del Golán, el grupo sostiene que la presencia militar israelí no es suficiente para garantizar el control de la zona y propone establecer un “corredor judío” mediante asentamientos, agricultura y pastoreo.
Yehonatán Levy, coordinador del movimiento, argumentó en un artículo publicado a principios de agosto que la zona de amortiguación militar necesita una presencia civil permanente para reforzar la seguridad fronteriza.
Con ese objetivo, los Pioneros establecieron durante este verano un puesto semipermanente en las laderas del monte Hermón. El lugar ha sido reconstruido por los integrantes del grupo pese a las sucesivas órdenes de evacuación emitidas por el Ejército israelí.
El movimiento justifica sus acciones como una respuesta a lo que considera una amenaza del nuevo Gobierno sirio, encabezado por Ahmed al Shara. Sus integrantes también comparan la situación con los ataques de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023.
Los Pioneros afirman además que buscan proteger a las minorías religiosas de Siria, particularmente a los drusos. La organización sostiene que los drusos de la región consideran a Israel un posible refugio frente a la violencia y plantea como una solución el establecimiento de asentamientos judíos en la provincia siria de Deraa.
El movimiento asegura contar con alrededor de 100 integrantes, aunque sostiene que sus planteamientos son respaldados por un número mayor de israelíes. Su ideología coincide con la de otros grupos que promueven la expansión territorial israelí, como Najala, que impulsa asentamientos en Gaza, y Uri Tzafon, que plantea una presencia israelí en el sur del Líbano.
Los integrantes de los Pioneros aseguran que sus incursiones se realizan con motosierras para cortar las vallas fronterizas. Sin embargo, las acciones han generado tensiones con el Ejército israelí, cuyos reservistas tienen a su cargo la vigilancia de la frontera con Siria.
Una fuente militar señaló que los soldados entregan a los civiles que ingresan en las zonas restringidas a la Policía, con la expectativa de que se aplique la legislación correspondiente. De acuerdo con fuentes de la radio militar israelí, hasta ahora no se han presentado acusaciones formales contra algunos de los participantes, situación que ha generado críticas dentro de las Fuerzas Armadas.
La Policía israelí indicó que los expedientes relacionados con estos incidentes son remitidos a la Fiscalía para determinar si corresponde presentar cargos penales.
Del lado sirio, las incursiones aumentan la incertidumbre entre los habitantes del suroeste del país, una región que ya enfrenta la presencia militar israelí desde la caída de Bashar al Asad.
Un funcionario de seguridad sirio de la provincia de Deraa, quien habló bajo condición de anonimato, afirmó que los residentes viven con temor de que la situación derive en una confrontación militar de mayor escala o en un desplazamiento forzado.
Según el funcionario, algunas familias incluso han comenzado a preparar mochilas de emergencia ante la posibilidad de tener que abandonar sus hogares de manera repentina.




