La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio por concluida una etapa de su jornada de protesta y anunció una pausa en la huelga nacional, así como el retiro del plantón instalado en la Ciudad de México, sin que ello implique la suspensión de sus demandas.
El movimiento magisterial reiteró que sus principales exigencias se mantienen vigentes, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la reforma educativa, la reinstalación de docentes cesados, un incremento salarial del 100 por ciento, la democratización sindical y la mejora de los servicios de salud para el magisterio.
De acuerdo con la organización, la decisión de suspender temporalmente la huelga responde a un proceso de reorganización interna orientado a fortalecer su estructura y definir nuevas estrategias de movilización a nivel nacional.
Señalaron que, tras varias semanas de protestas en distintas regiones del país, el regreso a las aulas se realizará sin abandonar la lucha sindical, la cual continuará mediante nuevas acciones de presión y coordinación entre sus secciones estatales.
El movimiento sostuvo que las movilizaciones recientes permitieron visibilizar problemáticas estructurales relacionadas con las condiciones laborales del magisterio, así como la atención médica, la seguridad social y los niveles salariales.
También denunciaron presuntos actos de hostigamiento y represión durante las jornadas de protesta, y exigieron garantías para el ejercicio de la libre manifestación.
La organización reiteró que la suspensión de la huelga no representa un acuerdo con las autoridades ni la resolución de sus demandas centrales, sino el inicio de una nueva etapa de reorganización para mantener la continuidad de su movimiento.






