El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en Washington, comenzó este miércoles su cierre luego de que la junta directiva votara por clausurar el edificio para realizar reparaciones, un día después de que un juez federal bloqueara nuevamente el intento de incorporar el nombre del presidente Donald Trump al inmueble.
El edificio fue rodeado con vallas para impedir el acceso. La junta argumentó que las instalaciones presentan problemas de seguridad y requieren una renovación de gran magnitud. El plan contempla una inversión de 257 millones de dólares y un cierre que podría extenderse hasta dos años.
La decisión ocurrió horas después de que el juez federal Christopher Cooper determinara que el Centro Kennedy no puede colocar el nombre de Trump en el edificio o en sus instalaciones sin autorización del Congreso. El magistrado ya había ordenado anteriormente retirar el nombre del presidente de la fachada.
La junta, integrada en gran parte por personas designadas durante la administración de Trump, había aprobado en agosto una nueva propuesta para incorporar una inscripción que reconociera al presidente por la renovación del recinto, además de plantear el cambio de nombre de la plaza ubicada frente al complejo. El juez bloqueó nuevamente estas medidas.
Trump, quien preside la junta directiva del Centro Kennedy, sostuvo que las obras de renovación no comenzarán mientras continúe bloqueado el cambio relacionado con su nombre. El Departamento de Justicia anunció que apelará la decisión judicial.
Disputa por el futuro del recinto
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump impulsó cambios en la dirección del Centro Kennedy y cuestionó parte de su programación. La institución ha enfrentado además una disminución en la venta de entradas y cancelaciones de actuaciones durante la disputa por su dirección y el proyecto para incorporar el nombre del presidente.
El Centro Kennedy fue inaugurado en 1971 como monumento vivo dedicado al expresidente John F. Kennedy, asesinado en 1963. Es uno de los principales complejos culturales de Estados Unidos y alberga espectáculos de ópera, música, teatro, ballet y danza.
La clausura y el conflicto sobre el nombre permanecen sujetos a procesos judiciales. Una legisladora que forma parte de la junta solicitó una audiencia de emergencia para impugnar el cierre.




