Los reguladores de California advirtieron que podrían suspender durante 30 días la licencia de ventas de Tesla en el estado a partir del próximo año si la empresa no modifica su estrategia de mercadotecnia sobre las funciones de conducción autónoma. La medida se basa en una resolución que concluye que el fabricante ha engañado de forma sistemática a los consumidores.

La decisión, publicada el martes por la noche, fue emitida por la jueza de derecho administrativo Juliet Cox, quien determinó que Tesla utilizó de manera engañosa los términos “piloto automático” y “conducción autónoma total” para promocionar tecnología que no es completamente autónoma. La recomendación fue dirigida al Departamento de Vehículos Motorizados de California.

Cox también propuso suspender la licencia de Tesla para fabricar vehículos en su planta de Fremont, California, aunque los reguladores estatales descartaron aplicar esa parte de la sanción. La empresa contará con un plazo de 90 días para aclarar de forma más explícita las limitaciones de su tecnología y evitar la suspensión de su licencia de ventas.

El director del organismo regulador, Steve Gordon, sostuvo que Tesla puede resolver el problema con ajustes básicos que otros fabricantes ya han implementado. La empresa respondió en la red social X, a través de una publicación atribuida a su director ejecutivo Elon Musk, calificando la resolución como un exceso regulatorio y asegurando que las ventas en California continuarán sin interrupciones.

El conflicto regulatorio se suma a un contexto de debilitamiento comercial para Tesla. Las ventas globales han caído por la creciente competencia, el envejecimiento de su línea de modelos y el desgaste reputacional asociado a la participación de Musk en un órgano de supervisión de recortes presupuestales del gobierno federal durante la presidencia de Donald Trump. Aunque Musk se distanció posteriormente de esa administración, las ventas de Tesla disminuyeron 9% entre 2024 y los primeros nueve meses de 2025.

Pese a ello, las acciones de Tesla alcanzaron un máximo histórico de 495.28 dólares antes de retroceder por debajo de 470, reflejando que los inversionistas priorizan las apuestas de Musk en inteligencia artificial, robots humanoides y una eventual red de robotaxis.

Los reguladores de California no son los primeros en cuestionar a Tesla. Durante años, la empresa ha enfrentado demandas por presuntamente exagerar las capacidades de su tecnología de conducción autónoma. Este año, un jurado en Miami determinó que Tesla fue parcialmente responsable de un accidente mortal ocurrido en Florida con el piloto automático activado y ordenó el pago de más de 240 millones de dólares en daños.

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