Un equipo de científicos de la Universidad de São Paulo (USP) consiguió el nacimiento del primer cerdo clonado en América Latina con fines médicos, un avance clave para el desarrollo de xenotrasplantes en el sistema público de salud brasileño.
El ejemplar nació en un laboratorio de Piracicaba, en el estado de São Paulo, tras casi seis años de investigación iniciada en 2019, con el respaldo de la Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de São Paulo.
De acuerdo con el investigador Ernesto Goulart, este logro representa un paso crucial debido a la complejidad de la clonación porcina, técnica fundamental para hacer viables los trasplantes de órganos entre especies, conocidos como xenotrasplantes.
Para desarrollar este modelo, los científicos modificaron genéticamente a los animales: desactivaron tres genes responsables del rechazo inmunológico en humanos e incorporaron siete genes humanos en células porcinas, con el fin de mejorar la compatibilidad de los órganos.
Los embriones fueron implantados en hembras híbridas de las razas Landrace y Large White, y tras cerca de cuatro meses nació el primer clon sano, con un peso de 1.7 kilogramos. Actualmente, hay otros procesos de gestación en curso.
El objetivo es crear una población estable de estos animales que pueda reproducirse de manera natural, reduciendo la necesidad de nuevas clonaciones y fortaleciendo la autosuficiencia del país en materia de trasplantes.
Inicialmente, los órganos que se buscarán utilizar son riñones, corazón, córneas y piel, los cuales representan el 94% de la demanda de trasplantes en Brasil.
Aunque ningún país ha aprobado aún el uso generalizado de xenotrasplantes, naciones como Estados Unidos y China ya han realizado pruebas experimentales en pacientes, con resultados limitados pero prometedores.
Los especialistas consideran que, incluso si la duración de los órganos trasplantados es reducida, esta tecnología podría salvar vidas en casos críticos, como pacientes con enfermedades hepáticas graves que requieren un trasplante urgente.
Con este avance, Brasil busca posicionarse a la vanguardia en medicina traslacional en la región y evitar depender de tecnologías extranjeras en el futuro.





