El Festival de San Sebastián concluyó su tercera jornada de competición oficial con la proyección de Brace Your Heart, película dirigida por la realizadora sami Amanda Kernell, que aborda los conflictos internos de una pequeña comunidad de cuidadores de renos en el norte de Suecia.
La cinta sigue a Ejva, una joven que hereda un rebaño de renos tras la muerte de su padre y enfrenta las dificultades para mantenerlo debido a las reticencias de los hombres de su comunidad. La situación se complica cuando inicia una relación que termina de forma traumática y decide guardar silencio sobre lo ocurrido.
Kernell, quien ya había abordado la discriminación contra los samis en su primer largometraje, Blood Sami, centra ahora la historia en el interior de esta comunidad y plantea el dilema entre denunciar lo sucedido o callar para preservar la pertenencia y la convivencia dentro de un grupo reducido.
La directora, de origen sami y cuya familia paterna se ha dedicado durante generaciones al cuidado de renos, realizó durante tres años un proceso de casting para encontrar a los protagonistas. Los actores son cuidadores de renos que participaron en las escenas relacionadas con el manejo de los animales y los recorridos por las montañas y zonas heladas.
Durante la presentación en San Sebastián, Kernell explicó que buscó evitar una representación idealizada de su territorio y de la vida sami, por lo que trabajó para no convertir los paisajes y espacios de la comunidad en simples escenarios de postal.
La producción reúne a Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia y Bulgaria. Además, la película recibió una mención especial en el Festival de Toronto, donde participó en la sección Platform.
Brace Your Heart fue recibida con un prolongado aplauso por el público del auditorio del Kursaal. Durante la rueda de prensa posterior, parte del elenco apareció con el gákti, vestimenta tradicional sami.
Para Kernell, la historia parte de una realidad particular de las comunidades pequeñas: la presión para mantener la unidad puede convertir el perdón y el silencio en expectativas difíciles de cuestionar.






