El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión por golpismo, recibirá el alta médica este jueves, tras permanecer ocho días hospitalizado y ser sometido a cuatro intervenciones quirúrgicas, informaron este miércoles los médicos que lo atienden.
El cirujano Claudio Birolini, jefe del equipo médico, señaló que Bolsonaro mostró estabilidad clínica, sin nuevos picos de hipertensión y con una mejoría en las crisis de hipo que motivaron parte del tratamiento. Indicó que los exámenes recientes confirmaron una evolución favorable y que se mantiene la previsión de alta para este jueves.
Por su parte, el médico Brasil Caiado explicó que la respuesta al tratamiento fue positiva en las últimas 24 horas, aunque aclaró que este tipo de padecimientos suele tener una evolución lenta. Añadió que las crisis de hipo disminuyeron en intensidad tras el uso de medicamentos, aunque el problema no ha sido resuelto por completo.
Bolsonaro fue ingresado el 24 de diciembre en un hospital privado de Brasilia, donde fue sometido a una cirugía para corregir dos hernias inguinales y a tres procedimientos de bloqueo anestésico de los nervios frénicos bilaterales del diafragma, con el objetivo de controlar episodios persistentes de hipo. De acuerdo con los especialistas, las intervenciones se realizaron conforme a lo previsto y el postoperatorio de la cirugía de hernia evolucionó sin complicaciones.
Los médicos informaron también que el exmandatario presentó episodios de hipertensión en días anteriores, los cuales fueron controlados con medicación y no se han repetido desde el martes. Reconocieron que su estado de salud se ha visto afectado por su condición anímica y por la situación de reclusión, por lo que se autorizó el uso de antidepresivos, cuyos efectos se esperan en los próximos días.
Una endoscopia practicada este miércoles confirmó que Bolsonaro padece gastritis y esofagitis erosiva, afecciones que, según los médicos, podrían estar relacionadas con las crisis de hipo. El tratamiento continuará con medicamentos y otras alternativas, como terapia de fonoaudiología.
Una vez dado de alta, Bolsonaro deberá regresar a la celda de la Policía Federal en Brasilia donde cumple su condena desde finales de noviembre. El equipo médico informó que realizará un seguimiento permanente de su estado de salud mediante visitas a la sede policial, con autorización de la Corte Suprema para atenderlo en cualquier horario.
El expresidente fue condenado en septiembre por el Supremo Tribunal Federal por liderar un complot para intentar permanecer en el poder tras perder las elecciones presidenciales de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Sus abogados han solicitado en repetidas ocasiones la concesión de prisión domiciliaria por razones humanitarias, alegando su delicado estado de salud, pero hasta ahora todas las peticiones han sido rechazadas por el máximo tribunal.




