El penal será construido en Culiacán con recursos federales; el proyecto se anuncia tras dos episodios violentos en la prisión de Mazatlán, que también dejaron 16 internos heridos.
El Gobierno de México anunció la construcción de un nuevo centro penitenciario en Culiacán, Sinaloa, con financiamiento federal, luego de una serie de enfrentamientos en el penal El Castillo, en Mazatlán, que dejaron 12 personas muertas, entre ellas un niño de dos años, y 16 internos lesionados.
La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, informó que el proyecto forma parte de la coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum y el Gabinete de Seguridad federal para fortalecer el sistema penitenciario y las instituciones de seguridad y justicia en la entidad.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que el nuevo inmueble contará con infraestructura para mejorar el control penitenciario y contribuir a reducir la violencia.
La prisión se proyecta en Culiacán, donde las autoridades ya analizan posibles terrenos. Sin embargo, todavía no se ha definido el presupuesto ni la fecha de inicio de las obras.
El anuncio se produjo después de dos episodios violentos en el penal El Castillo. El jueves murieron nueve reclusos y un niño de dos años que se encontraba de visita familiar, mientras que otros 16 internos resultaron heridos. El viernes se registró un nuevo enfrentamiento que dejó dos presos muertos, de acuerdo con la información difundida sobre los hechos.
En el primer incidente se utilizaron armas de fuego. Autoridades estatales y federales desplegaron elementos para recuperar el control del centro penitenciario, mientras la Fiscalía investiga el origen de los enfrentamientos y la forma en que ingresaron las armas.
La violencia en las cárceles sinaloenses ha registrado otros episodios recientes. El 24 de septiembre murieron dos internos en El Castillo, mientras que el 31 de mayo siete presos fueron asesinados en el penal de Aguaruto, en Culiacán, según datos de la Fiscalía estatal.
Además, un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos otorgó al penal El Castillo una calificación de 5.25 sobre 10. Entre las deficiencias detectadas señaló la falta de personal de custodia, la presencia de actividades ilícitas y carencias en los mecanismos para prevenir incidentes violentos.
La crisis de seguridad penitenciaria ocurre en un contexto de violencia prolongada en Sinaloa, donde desde septiembre de 2024 se intensificó la disputa entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, vinculadas al Cártel de Sinaloa, tras la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de ese año.






