El Instituto Robert Koch (RKI) estimó que hasta el 28 de junio de 2026 se registraron 5 mil 120 muertes relacionadas con el calor en Alemania, una cifra que refleja el impacto de las altas temperaturas en la salud pública y que se obtiene mediante modelos estadísticos, ya que en la mayoría de los casos el calor no aparece como causa directa de fallecimiento en los certificados médicos.

De acuerdo con la Oficina Federal de Estadística de Alemania, entre 2004 y 2014 se registraron en promedio apenas 21 muertes al año atribuidas de forma directa a un golpe de calor. Sin embargo, especialistas señalan que las altas temperaturas agravan enfermedades preexistentes y elevan el riesgo de muerte por diversas causas.

Cómo se calcula la mortalidad asociada al calor

La estimación del RKI se basa en el análisis conjunto de los registros de defunciones y los datos de temperatura proporcionados por el Servicio Meteorológico Alemán.

Los investigadores comparan el número de fallecimientos registrados durante los periodos de calor con el promedio esperado si la temperatura media semanal hubiera permanecido por debajo de los 20 grados Celsius, umbral a partir del cual el instituto considera que comienzan a observarse efectos significativos sobre la mortalidad.

Durante la última semana de junio murieron alrededor de 23 mil 600 personas en Alemania, cerca de un 30 por ciento más que el promedio de aproximadamente 18 mil 200 fallecimientos registrado en el mismo periodo de años anteriores. De las 5 mil 120 muertes estimadas relacionadas con el calor, 4 mil 310 corresponden únicamente a esa semana.

La meteoróloga y epidemióloga Alexandra Schneider, subdirectora del Instituto de Epidemiología del Centro Helmholtz de Múnich, consideró que la estimación resulta consistente debido a que el calor se mantuvo de forma continua durante esos días.

El calor agrava enfermedades

Los especialistas advierten que el golpe de calor representa solo una parte del problema.

Las altas temperaturas incrementan el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares, deshidratación y complicaciones en personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias, especialmente entre adultos mayores y personas con padecimientos crónicos.

Schneider explicó que centrar el análisis únicamente en los casos de golpe de calor subestimaría el verdadero impacto sanitario de las olas de calor, motivo por el cual se utilizan modelos estadísticos que permiten medir su influencia sobre la mortalidad general.

El cambio climático aumenta el riesgo

Aunque actualmente en Europa siguen registrándose más muertes relacionadas con el frío que con el calor, los investigadores advierten que esta tendencia está cambiando.

Diversos estudios indican que, si bien el calentamiento global podría reducir algunas muertes durante inviernos más templados, el incremento de los fallecimientos asociados a olas de calor será considerablemente mayor, por lo que el balance final apunta a un aumento de la mortalidad.

Los especialistas subrayan que la adaptación a temperaturas cada vez más extremas será uno de los principales desafíos para los sistemas de salud en las próximas décadas.

Shares: