El Palacio de Bellas Artes abrió sus puertas este viernes para rendir homenaje póstumo a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien falleció a los 92 años. El acto reunió a familiares, funcionarios, representantes políticos y ciudadanos que acudieron a despedir al político mexicano.
El féretro, cubierto con la bandera nacional, fue colocado en el recinto y rodeado de arreglos florales, bajo los murales de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Durante la ceremonia se interpretó música de huapango y piezas de violín, mientras familiares, funcionarios y asistentes realizaron guardias de honor.
La presidenta Claudia Sheinbaum acudió acompañada de integrantes de su gabinete y se ubicó junto a los hijos del homenajeado: Lázaro, Cuauhtémoc y Camila. Durante su intervención, calificó a Cárdenas como un hombre valiente y destacó su lugar en la historia política del país.

Sheinbaum también informó que solicitó a la Secretaría de Cultura analizar la posibilidad de que los restos del exgobernador de Michoacán sean trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres. La propuesta fue aceptada por la familia, informó Lázaro Cárdenas Batel.
Entre los asistentes estuvieron la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada; la gobernadora de Morelos, Margarita González; el senador Gerardo Fernández Noroña, así como integrantes del gabinete federal y representantes de instituciones públicas.
A diferencia de la ceremonia privada realizada un día antes en el Panteón Francés, el homenaje en Bellas Artes permitió el acceso de ciudadanos, quienes formaron filas para acercarse al féretro, montar guardia y expresar sus condolencias a la familia.
Durante el acto, algunos asistentes levantaron el puño izquierdo y otros lanzaron consignas en memoria del político, cuya trayectoria estuvo vinculada con la oposición al sistema político priista, la formación del PRD y los movimientos por la apertura democrática en México.





