El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se perfila como la fuerza más votada en las elecciones estatales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, mientras la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz registra uno de sus peores resultados en comicios regionales.
Las encuestas a pie de urna de la televisión pública alemana sitúan a la AfD con alrededor de 38% de los votos en el estado nororiental, mientras la CDU alcanza cerca de 5%, apenas por encima del umbral para obtener representación parlamentaria.
El resultado se produce dos semanas después de que la AfD obtuviera 44% en las elecciones de Sajonia-Anhalt, su mejor resultado en unos comicios estatales. Ambos estados pertenecen a la antigua Alemania Oriental, donde la formación ha incrementado su respaldo electoral.
El Partido Socialdemócrata (SPD), encabezado en el estado por la primera ministra Manuela Schwesig, se ubicaba en segundo lugar con aproximadamente 36.5%. Schwesig gobierna Mecklemburgo-Pomerania Occidental desde 2017 y centró su campaña en empleo, educación y cohesión social.
Durante la campaña, la AfD hizo énfasis en el descontento económico y en las políticas migratorias, además de plantear el fin de la ayuda militar alemana a Ucrania y un acercamiento con Rusia.
En Berlín, las encuestas a pie de urna mostraron un escenario diferente, con Die Linke al frente con 26%, seguido por la CDU y Los Verdes. La AfD se ubicaba en el cuarto lugar con 13.5%, por encima del 9.1% que obtuvo en las elecciones de 2023.
Tras conocerse las primeras proyecciones, Merz calificó como “desastre” el resultado de su partido en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y sostuvo que Alemania necesita reformas para enfrentar sus problemas económicos y las divisiones sociales.
La dirigente de la AfD, Alice Weidel, celebró los resultados y afirmó que su partido se ha convertido en una fuerza política central en Alemania. También cuestionó el liderazgo de Merz y pidió un cambio de rumbo en la política nacional.
Las elecciones se desarrollaron en un contexto de preocupación por la economía, la vivienda y la migración. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, además, el envejecimiento de la población y la baja natalidad han contribuido a una escasez de trabajadores calificados, mientras que en Berlín el acceso a viviendas asequibles fue uno de los principales temas de campaña.





