Proyectos de la comunidad universitaria se integran de forma permanente a la Galería del Convento de la Cruz.
En el marco del Tricentenario del fallecimiento de Fray Antonio Margil de Jesús (1726-2026), un estudiante y egresados de la Licenciatura en Artes Visuales con especialidad en Artes Plásticas de la Facultad de Artes (FA) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) crearon doce esculturas inspiradas en su figura y espiritualidad. Las piezas formaron parte del concurso organizado por autoridades del Santuario y Convento de la Santísima Cruz de los Milagros.
Bajo la guía del profesor Enrique Garduño Vargas, cada participante interpretó desde su visión los elementos iconográficos de Fray Antonio Margil de Jesús, fundador de los Colegios Apostólicos de Propaganda Fide en Guatemala y Zacatecas. Las obras se realizaron en el taller con la técnica de modelado en plasticera, en formato de 35 x 35 x 40 cm. Las esculturas se integrarán a la Galería del Convento de la Santísima Cruz de los Milagros.
En el evento se reconoció a las tres figuras que mejor plasmaron las virtudes del fraile misionero franciscano. El primer lugar lo obtuvo Aldo Pérez Delgado con Milagro de las cruces; el segundo, Enrique Garduño Vargas con Huellas y devoción; y el tercero, Arean Yuriel Pérez Delgado con El último rezo. El Dr. Sergio Rivera Guerrero, director de la FA agradeció al Ministro Provincial, Fray Enrique Muñoz OFM, por invitar a las y los jóvenes a sumarse a las actividades.
La muestra se complementa con Kenosis, de Andrés Hernández Venegas; En tierras queretanas, de Brandon García Álvarez; El caminante del orbe, de María Irasema Soto Hernández; El fraile alado, de Galilea Santiago Garduño; Procesos de evangelización, de Ximena Trejo Mendoza; El de los pies alados, de Estefanía Luna Amado; Inicios del camino, de Isabel Valerio Salas; Venerable camino, de Dulce María Aguas Estrada; y Sostén de fe, de Oswaldo Santana Rivera.
Para cerrar el año de celebraciones por el Tricentenario de la muerte de Fray Antonio Margil de Jesús, conocido como el fraile de los pies alados, se develó al interior del Santuario y Convento de la Santísima Cruz de los Milagros una estatua de bronce que sustituye a la anterior de cantera. La obra retoma los rasgos con los que tradicionalmente se le representa: su ancianidad, calvicie, mirada y expresión hacia el horizonte, con el crucifijo al pecho.






