En 2020, Guliani y la campaña de Trump difundieron un video de Freeman y Moss en un colegio electoral de Georgia y aseguraron falsamente que las mujeres estaban sacando maletas llenas de votos.
Durante el juicio, la defensa de Giuliani admitió que su cliente cometió un error, pero reivindicó que el exalcalde es en realidad “un buen hombre” y que la cantidad que las dos mujeres pedían era demasiado alta.
En la audiencia del pasado miércoles, Ruby Freeman brindó un emotivo testimonio sobre las amenazas e insultos racistas que ella y su hija, ambas afroamericanas, han sufrido desde las elecciones presidenciales.
“Giuliani me arruinó la vida”, declaró la mujer, quien todavía hoy dice tener “miedo” de decir su nombre en lugares públicos.
El exalcalde ha defendido que su conducta está amparada por la libertad de expresión.
Donald Trump está imputado en dos procesos judiciales, uno en un tribunal federal de Washington y otro en uno estatal de Georgia, por sus intentos de revertir el resultado de las elecciones de 2020, en las que perdió contra Biden.
Giuliani está imputado en el caso de Georgia como cómplice de Trump en la trama criminal. Según la prensa local, el exalcalde habría pedido sin éxito dinero a Trump para poder afrontar los costes de sus causas judiciales.






